sábado, 6 de diciembre de 2008

SP: The Comics Journal


Sábado de perorata: The Comics Journal (Fantagraphics)
Continuar o iniciar un proyecto editorial independiente en esta época es complicado, y una cuestión de fe, mucho empeño y trabajo. He intentado iniciar uno en los últimos meses, y ha sido decepcionante. No he arrojado la toalla, pero sí estoy desencantado.

Hace unos días escuché en la radio a Nadia Molina, editora de PC Magazine en Español y excompañera de Toquedequeda.net, comentar que la versión estadounidense de esta publicación comenzará -me parece que con su número de enero- a publicarse únicamente en versión electrónica; es decir, este órgano informativo ha optado por dejar a un lado su versión impresa, para transformarse únicamente en un pulso de energía en la pantalla de la computadora.

El movimiento económico, ecológico e, incluso, estético, parece decirnos que hacia allá se dirige el camino del periodismo y de las publicaciones. Y esto, quiero suponer, a varios lectores nos preocupa por una cuestión que va desde la forma de ver la vida, hasta el terreno de la nostalgia.

Desafortunadamente, el peso y la importancia del dinero es cada vez más notorio en el movimiento de nuestras vidas, y es prácticamente imposible que una revista en papel exista sin el apoyo monetario que se obtiene por los espacios que se venden dentro de sus páginas para publicitar equis producto. Como La Mosca en la pared, hay varias revistas que recientemente han perdido la batalla a falta de publicidad, y aún cuando ésta se vendía de buena manera.

No obstante, y afortunadamente, soy lector de revistas cuyos editores y colaboradores realizan su labor por verdadero placer y amor a su proyecto e intereses discursivos e informativos. Es decir, sé que aún existen alternativas al orden mundial que buscan vendernos como la única opción.

En este link, por ejemplo: http://www.youtube.com/watch?v=HlzNBCVkH_g , pueden observar una idea íntegra de un proyecto editorial, como extensión de los intereses intelectuales y vitales de sus involucrados (independiente al giro de la revista). Otro caso, por ejemplo, es la extraordinaria The Comics Journal, que en más de 30 años de existencia ha abogado por la historieta en todas sus formas (a pesar del desconocimiento, las diferencias y malas intenciones de cierto sector del mismo ambiente).

De ser un simple fanzin fotocopiado de una escena que parecía no estar interesada en su registro, esta publicación se ha convertido en una obra de valores estéticos y de contenido que, prácticamente, hacen de si misma un objeto de arte. Gary Groth continúa al frente de esta publicación, forjando no sólo rigor en el medio, sino en el del periodismo en general, y aún como punta de lanza de la heroica editorial Fantagraphics.

El penúltimo número de esta publicación, el 293 de noviembre (thanks Eric Reynolds) reúne diversos aspectos del periodismo y de la historieta. En portada nos enfrentamos a una imagen de S. Clay Wilson, ilustrador de trascendencia en el comix underground y de carácter diabólico en su imágenes.

Desde la portada, este número de The Comics Journal ya está innovando y proponiendo: la imagen del Chekered Demon partiéndole la madre a un pirata se presenta intacta, virgen, sin ningún elemento externo a lo propuesto por Wilson en su obra. Es una etiqueta autoaderible, una calcomanía, colocada en la esquina superior izquierda en la que se encuentra el logo de la publicación, así como el precio, número y un sumario de lo que podremos encontrar dentro de ella. En la esquina inferior derecha de la misma se encuentra la leyenda: “Peel Here”, que indica de dónde despegarla en caso de desearlo. La propuesta de diseño, así, es brillante en su ejecución y propuesta: la etiqueta resume los datos esenciales y su posición es agradable a la vista, y sin hacer ruido con la imagen de portada que, si se prefiere así, puede quedar totalmente limpia, al deshacerse de la etiqueta.

Ya dentro de la revista nos encontramos con dos entrevistas, una a Clay Wilson y otra a Alex Robinson. La de Wilson, si no muy elocuente en lo dicho por el artista (contrario a lo que arrojan siempre en esta revista), resulta reveladora en su pensar y en su elaborar: se trata de un artista etílico y enloquecido que hace honor a su leyenda y su obra. Wilson es creador de escenas de real terror humano, y esto recientemente se ha visto traducido a su vida misma, pues tras una noche de farra cayó y se golpeó la cabeza. Aparentemente su estado de salud actual es estable, aunque no el mejor.

De unos años para acá, sumado a sus distintas reseñas, críticas, reportajes y diversos ensayos (en esto número las reseñas van desde el Tor de Joe Kubert, hasta el Nat Turner de Kyle Baker y el libro de ensayos de Astroboy de Frederik L. Schodt, así como un interesante reportaje de un encuentro de moneros políticos estadounidenses), The Comics Journal ha implementado una sección en la que reproduce historieta, ya sea un rescate hemerográfico o algo totalmente nuevo. En esta ocasión presenta una antología de trabajos de los alumnos del The Center for Cartoon Studios, de Vermont, a través de la cual pueden verse varios niveles y propuestas jóvenes, y de las cuales me parece que mínimo nos encontramos con una de mucho potencial, la de Denis St. John, con Monster & Girls:Amelia, un interesante ejercicio en terror a través de las formas y la psicología.

Y el adelanto que presenta del manga Travel, de Yuichi Yokoyama, que en breve será publicado por PictureBox, nos permite comenzar a salivar por una obra cuya espectacular experimentación en la forma a partir del tiempo y el encuadre, invariablemente obligará a su adquisición.

En resumen, nueve veces al año The Comics Journal nos acerca al debate estético y filosófico a partir del análisis y la celebración de la historieta.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Tiempos oscuros para los superhéroes

Ya he expresado mi desagrado por la historia Batman R.I.P., que durante los últimos meses nos recetó Grant Morrison, inspirado por las mediocres capacidades del editor Dan Didio y el dibujante Tony Daniel. Durante el último par de años, Morrison fue construyendo un arco narrativo que, se nos ha dicho, estuvo plagado de referencias de oscuros personajes y detalles en la historia de este atormentado personaje. Muchos –creo- no identificamos estas referencias, por lo que nos vimos privados de cierto placer freaky. Sin embargo, a pesar de esto, el placer tendría que haber sido el mismo si la historia cumpliera con el talento y las expectativas comunes a la obra de Morrison.

Desde su inicio, con el número 655, la etapa de Morrison en Batman me parece que no arrancó especialmente; sin embargo, creo que resultaba una lectura divertida e intensa a ratos, y en la que el talento de Andy Kubert tenía que ver mucho igualmente. Con la salida de Kubert y la entrada de Daniel las cosas, entonces, cambiaron hasta llegar a esta última y desastrosa etapa que en términos cualitativos, efectivamente, parece haber matado a Batman.

La promesa de una historia espectacular, definitiva (bueno, ¿cuál no intentan que lo sea?) y que cimbrara los cimientos dramáticos del personaje, me parece que quedó sólo en eso, y logrando sólo una decepción, esa sí, espectacular. La supuesta muerte de Batman en una ridícula explosión, resultante de los planes diabólicos (ojalá hubiese sido eso) de un actorcillo de tercera, entre los cuales se encontraba la aparición de la amada Jezebel Jet de Bruce Wayne, se nota simplemente como un vulgar utensilio narrativo para, nuevamente, guardar durante un rato a Wayne, mientras sus jóvenes pupilos se pelean por el traje del murciélago, y a los editores se les ocurre qué hacer para revivir a Batman, en muchos aspectos.

Digo, el anuncio de que tras la publicación de la historia escrita por Neil Gaiman (que sigue a este desastre) el encargado de escribir (y dibujar) la serie será Tony Daniel, y no Morrison, nos habla de una ruptura y de un auténtico desconocimiento de sus editores. En fin, lo comento nuevamente, ya veremos qué dice Morrison cuando finalmente pueda hablar de todo lo que padeció en esta serie y la igualmente triste Infinite Crisis (esperemos que lo que ahora se construye en New Krypton no sea torcido por Didio a la mitad… aunque parece que ya ha comenzado a hacerlo).


Por el otro lado, igualmente, llega a su fin el crossover de Marvel, Secret Invasion, coordinado por Brian Michael Bendis y Leni Francis Yu. Tal vez tampoco estamos hablando de la cohesión narrativa esperada (muchas páginas de peleas repetitivas en ocasiones), pero sin duda esta experiencia de varios meses dejó grandes cantidades de vueltas de tuerca, así como una resolución bien sabrosa.

Lo que Bendis tenía pensado únicamente como historia para The Avengers, ha venido a trastocar el orden del Universo Marvel y, con ello, ofrecer los cambios para que la línea narrativa de esta editorial continúe experimentando en otros terrenos dramáticos: la llegada de los Thunderbolts, con Norman Osborn al frente (dando paso al Dark Reign), como la principal fuerza de defensa de los Estados Unidos de América, de menos, promete más intensidad que lo que parece veremos en DC Comics (a pesar de que enero también verá los rostros del mal en este sello).

Y mientras en DC escritores del calibre de Morrison y James Robinson comienzan a tener diferencias con el sello, dando paso a que dibujantes mediocres como Daniel intenten ocupar sus lugares; en Marvel, un historietista –me parece- de avanzada como Jonathan Hickman se une a sus filas.

lunes, 1 de diciembre de 2008

¿Quién dice que el puerco no es sabroso?

Lo prometidos es deuda, y aquí están algunas imágenes de Mucho cerdo sabroso (y puerquita sexy), obra de JIS y publicado por Ediciones B (2005). La belleza de los puercos se hace sentir…


Cuando escuchamos voces en nuestro estómago…

Cuando el remordimiento, la culpa y el miedo nos corroe…


¡El horror! ¡El horror!


Una comida deliciosa también puede producir orgasmos…



Algo que sólo en la Quinta Dimensión puede explicarse. Chéquense la vibración en las líneas de JIS, comunican eso: movimiento, espacio y tiempo. Bueno, eso digo yo…






viernes, 28 de noviembre de 2008

VR: Mucho cerdo sabroso

Viernes de Reseña: Mucho cerdo sabroso (y puerquita sexy), JIS (Ediciones B, 2005)


Hoy por la mañana pensé que despertaba a un jueves en lugar de un viernes. Pero fue hasta más tarde que entendí no estar del todo preparado para este post, pues no había escaneado las imágenes que acompañarían este texto: pensé que todavía tenía un día más. Entonces me puse a buscar imágenes en internet y recordé que mi tarea era infructuosa pues, a pesar de la popularidad de JIS y Trino, hay poca información valiosa de ellos en internet y es más raquítica aún la presencia de imágenes de su trabajo.

La verdad, es una lástima que no acompañe estas letras con imágenes del objeto a comentar (bueno, los dejo con un autorretrato de JIS y con la portada que me encontré en barnesandnoble.com ), pero esta circunstancia igualmente me permitirá subir una galería el lunes (si no es que antes), y es que no pude evitar ya las ganas de comentarles sobre Mucho cerdo sabroso (y puerquita sexy), obra del maestro JIS.

Como deben saber, el maestro JIS es conocido a la par del maestro Trino por haber cocreado uno de los baluartes de la historieta nacional: El Santos, genio y figura de la escatología, el desmadre, lo políticamente incorrecto y en resumen representante del acto artístico como desenfreno exquisito.

Deben saber igualmente que cada quien ha continuado su carrera en solitario: Trino haciendo del acto cotidiano momento para la burla más incisiva y reflexiva (Fábulas de policías y ladrones, El rey chiquito), mientras que JIS ha hecho del sinsentido y de la psicodelia algo actual, impresionante y comprensible hasta para el lector menos pacheco (Paso sin ver, Sepa la bola).


Varias son las recopilaciones de la obra de estos autores, todas auténticas maravillas (si lo que nos gusta es la originalidad y el talento). Pero hace unos días me volví a topar con mi copia de Mucho cerdo sabroso (y puerquita sexy), y decidí hablar de ella porque –me parece- no es muy conocida y es una auténtica obra de culto (al menos para mí) que merece ser desempolvada continuamente. De hecho, yo me la encontré en un botadero de la feria del libro que arman en el Zócalo no sé cada cuándo, en el mismo año de su publicación (2005) y en la fabulosa cantidad de 30 pesos. Según el sitio virtual de la librería Gandhi, tienen en existencia este libro y al precio de 136 pesos.

Como lo mencioné arriba (y como el mismo autor lo define), su “humor pacheco” es una de las bendiciones de nuestro país (gracias Guadalajara): visualmente puede ser tan extraño como los trazos de Jim Woodring (también vayan corriendo a comprar alguna de sus recopilaciones de Frank) y, a la vez, tan digerible como un taco de carnitas, esto es, sabrosísimo aunque después un tanto pesado, pero sin arrepentimientos y como parte del mismo proceso.

Mucho cerdo sabroso (y puerquita sexy) es precisamente eso. Una manera de presentarlo es la siguiente, con el texto que aparece en la contraportada del mencionado:

Comer o no comer cerdo, he ahí el dilema. Ningún banquete puede llamarse tal, si no cuenta entre sus viandas con al menos un porcino rozagante de carne, grasa y sabrosura. Mucho cerdo sabroso (y puerquita sexy) es un libro apto para vegetarianos y carnívoros por igual; es una divertida serie de cartones en donde cerdos, cocineros y comensales son los protagonistas. He aquí un pretexto para reír y, cómo no, ¡para disfrutar del cerdo! ¡pura delicia para chuparse los dedos!”.

De verdad que cuando uno gusta de la buena comida mexicana: grasosa y sabrosona, tiene buen humor, gusta de los monos y se encuentra con Mucho cerdo sabroso (y puerquita sexy), puede que las lágrimas se deslicen de la felicidad.

En manos de JIS, y a través de sus trazos, los cerdos tienen voz, para reír y llorar, pueden estar encabronados por su destino infeliz e inminente, pero mayormente presentan un rostro y figura estoica ante la realidad. Si al puerco le debemos mucho por tanta felicidad a partir de lo que nos comemos, los cerdos de JIS llegan a ser heroicos, míticos y, prácticamente, figuras cuasi santas.

Digo, que más podemos opinar de un cerdo que, en smoking y frente a su verdugo, dice: “Buenas tardes, yo soy su alimento. Puede usted devorarme cuando guste”. Pero igualmente encontramos porcinos menos dispuestos, como aquél que dice: “¡No lo entiendo… por más que me empeño en ser inmundo, comer desperdicios y vivir en la podredumbre, les sigo fascinando!”. La verdad, no importa cuál sea el caso, pues los cerdos de JIS son de antología.

Del humor dadaísta de JIS como un todo, por supuesto, hay que resaltar su trazo y línea, pues su estridente uso de ésta, casi convertido en puntillismo, logra un discurso en tinta al que nada se le parece. Es como si se tratara de una obra hecha en una quinta dimensión, en la que podemos ver algo así como las distintas fases del movimiento de un objeto al unísono (según el maestro Alan Moore más o menos me explicó lo que es la quinta dimensión).

En fin, que Mucho cerdo sabroso (y puerquita sexy) es una auténtica maravilla. Ojalá les interese lo suficiente como para irlo a comprar, y si no, espero que ahora en cuanto suba algunas imágenes realmente lo hagan.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Army of Darkness

La historia de las adaptaciones de un medio a otro medio, como sabemos, está llena de malos augurios, críticas y, efectivamente y después de todo, muchos malos ejemplos.

Al cómic se han adaptado muchas novelas y, también, muchas películas. Y es en este medio de imágenes y textos en donde, a pesar de lo malo o cumplidor que puede resultar el texto ya adaptado, muchas veces las ilustraciones pueden resultar más que interesantes por sí solas.

En 1993, en el marco del estreno de Army of Darkness, la tercera parte de la saga de The Evil Dead, realizada por Sam Raimi, el historietista inglés John Bolton llevó a cabo una deslumbrante adaptación a este filme.

Editada por el sello Dark Horse Comics, esta adaptación conformada por tres números resulta en términos narrativos muy fiel al guión original de Raimi y compañía; sin embargo, y a pesar de que no propone nada nuevo en la historia, las ilustraciones de Bolton le dan un nuevo sentido, pues si de inicio tomamos en cuenta que se trata de un dibujante extraordinario, las imágenes de este cómic se encuentran dentro del trabajo pintado de Bolton, quien ha demostrado tener una forma y un ambiente muy particular en este estilo de su obra.


Es así que la mítica presente en esta tercera entrega de la saga de The Evil Dead, encuentra nuevos alcances visuales con Bolton, quien la reviste de un tono dramático –casi excento en el filme de Raimi ante el tono paródico que utiliza- y unas líneas realistas, ausentes totalmente del original.

Tal adaptación permanece como un hito en ese apartado y, durante más de una década, permaneció casi como un objeto de culto que se ha llegado a cotizar entre 10 y 15 dólares por número. Esto, finalmente, ha llegado a su fin (al menos para aquellos lectores que no tengan problema alguno si no cuentan con la edición original), pues desde hace un par de años se publicó una nueva edición de esta historia, ya en libro, bajo el sello de Devil’s Due.

Lo interesante del caso es que la cosa no termina ahí, pues este nuevo sello no solo ha reeditado la adaptación de Bolton, sino que también ha publicado una nueva aventura de Ash, el héroe de la saga The Evil Dead, que continúa la historia finalizada en Army of Darkness.

Hemos de decir que esta historia llamada Army of Darkness: Ashes 2 Ashes, recicla y reacomoda los conceptos y las ideas creadas por Raimi, es decir, no hay gran cosa nueva; pero eso sí, lo hace de una manera muy divertida y muy en línea con el universo creado por el también director de la saga fílmica de Spider Man. El guionista Andy Hartnell ha logrado mimetizar de manera sorprendente el humor de Raimi, mientras que los dibujos de Nick Bradshaw le dan el toque absoluto de humor negro a esta historia que gustará al espectador que le ponga una veladora a la saga de los demonios liberados por el libro Necronomicon.


Después de esta saga inicial, hemos visto ya diversas historias más, por diversos guionistas y dibujantes. A mi juicio, con excepción del crossover entre Army y Re-Animator, la serie ha estado muy mediocre. Sin embargo, creo que para los interesados en este saga estas historias resultarán de interés. Pero, sobre todo, no dejen pasar la miniserie de cuatro números que Dark Horse publicó este año (recienetmente recopilada en libro), en la que John Bolton y Mark Verheiden adaptaron la original de The Evil Dead… esa ya será tema para otro post.




viernes, 21 de noviembre de 2008

VRF: Renée French

Viernes de Reseña Freak: Renée French


Algo que vuelve aún más disfrutable la lectura de la obra de Renée French, al menos para mí, es que continúa siendo infranqueable, auténtica y misteriosa.

Conocí el trabajo de esta autora gracias a la recopilación que Dark Horse hizo en 1997 de su novela gráfica The Ninth Gland (serializada meses antes en la antología Dark Horse Presents). En ésta, a través de unos trazos que hacen pensar en los de un niño –aunque con una capacidad fenomenal para el detalle y lo grotesco-, French cuenta la historia de una niña que encuentra un extraño animal que semeja un caballo o burro con una herida. Este ser, no obstante, revela una naturaleza aún más extraña cuando se descubre otro ente debajo de su herida, y esta experiencia narrativa se vuelve aún más inaudita y alucinante cuando a la pequeña se le ocurre llevar al animaloide éste con un extraño doctor que trabaja en el sótano de un hospital.


Y es que esa es más o menos la historia. Con French nos encontramos siempre frente a una serie de sucesos bizarros, que arrancan de manera podríamos decir coherente, y terminan en un alucine bendito.

Y eso pasa igual con Corny’s Fetish (también de Dark Horse) y más recientemente con The Soap Lady (un cuento para niños azotados) y The Ticking, su trabajo más reciente (ambos para Top Shelf Productions).

En The Ticking, vemos la historia de Edison Steelhead, un niño que sufre más por la reclusión en la que su padre lo ha metido en una isla, que por la cabeza deforme que también heredó de él. Las vidas de ambos se consumen en la lejanía hasta que llega la nueva ‘hermana’de Edison, quien no sólo parece un chimpancé, sino auténticamente se trata de un chimpancé.

Se trata de una novela gráfica de 216 páginas, que presenta dos viñetas por página y con los diálogos o prosa al calce de cada cuadro.


Cómo podemos ver, las historias de French son crueles, y ese es su atractivo, pues todos sus personajes presentan las mismas inquietudes y pulsiones que vemos a diario en nuestra vida.

Y hasta ahora, French continúa haciendo el mismo tipo de historias, y sin dar una gran explicación… por lo cual, agradezco enormemente ese misterio que ha hecho de su obra.

Creo que a estas alturas, el mismo David Lynch (quien realmente ha decepcionado con su onanismo exacerbado en Inland Empire) quisiera tener la fuerza de French.

martes, 18 de noviembre de 2008

Cuando Ash conoció a los Marvel Zombies

A continuación los dejo con un texto que escribí para la aparición del Marvel Zombies Vs. Army of Darkness Monster Edition.


Una batalla, obviamente, fue el origen de los crossovers.

La primera alianza extrafronteras que Marvel Comics realizó con otra compañía fue, ni más ni menos, con DC Comics en 1975, para la elaboración de una adaptación a El mago de Oz. Y sólo pudo ser así porque ambas compañías se encontraban peleando los derechos para adaptar la versión cinematográfica de la MGM al clásico de la literatura… que mejor solución que producirla en conjunto. La realización de este peculiar proyecto quedó en manos de Roy Thomas, John Buscema y Tony DeZuniga, entonces equipo de Marvel, y fue el inicio de una larga carrera de crossovers con batallas que van desde Superman contra Spider Man, y hasta Punisher contra Archie.

Desde luego que en estas poco más de tres décadas, de crossovers de Marvel con otras compañías, tanto los personajes como los lectores que continúan sosteniendo este mercado han cambiado severamente. Obvio que los lectores y los editores que apoyaron la realización de aquélla historia de El mago de Oz no son los mismos que consumen un crossover como Marvel Zombies Vs. Army of Darkness... por supuesto que no son lo mismo.

¿Se han puesto a pensar lo que ha tenido que cambiar en el cómic norteamericano, y en el mundo, para que una historia de esta naturaleza pueda llegar a sus manos?

Imagínense, hace medio siglo los cómics sufrieron una grave autocensura a partir de lo escrito por el psiquiatra Frederic Wertham en su libro Seduction of the Innocent, en el que se decía que los cómics eran culpables de la delincuencia juvenil. De tal forma que los editores de cómics no pudieron utilizar palabras como “Terror” en los títulos de sus publicaciones y, entre muchos otros elementos, se les impidió presentar zombis entre sus páginas... afortunadamente las cosas han cambiado.

En un tiempo como aquél, tampoco habría sido posible la realización de un filme como The Evil Dead (El despertar del Diablo, 1981), uno de los más salvajes en la historia del cine. Realizado por un joven Sam Raimi, quien entonces tan sólo contaba con 22 años, este filme se ha convertido en un clásico que le llevó a construir una filmografía sobresaliente fincada en la fantasía y la cual en el 2002, 20 años después del debut de este realizador, le permitió comenzar la popular y brillante trilogía de Spider Man.

En The Evil Dead un grupo de jóvenes son torturados física y psicológicamente al ser poseídos por unos demonios en una cabaña. El desquiciante movimiento de cámara y las grandes cantidades de sangre y violencia que conforman el filme, hicieron de éste un éxito mundial que provocó un par de secuelas, de distintos tonos y presupuestos.

La tercera de ellas, Army of Darkness (1993), la de mayor presupuesto y con mayor cantidad de elementos fantásticos, continúa presentando a Ash (encarnado por el actor Bruce Campbell) en batalla en el medioevo con los deadites, esos cadáveres reanimados que conforman el ejército de las tinieblas en busca del Necronomicón, libro centenario de encantamientos que les permitirá reinar en cualquier lugar y momento. Único sobreviviente desde la primera entrega, Ash, pistola en mano y sierra de motor adecuada a su muñón derecho, se ha convertido en héroe del nuevo milenio que pelea contra hordas de cadáveres, siempre con buen humor y dándose un tiempo para pedirle “algo de azúcar” a las damiselas en peligro.

Tal combinación de géneros y caracteres parecían estar hechos para la historieta, y fue así que desde 2002 la compañía Dynamite Entertainmente le dio su serie al personaje, enfrentándolo a cientos de deadites, a Drácula, al Hombre Lobo, al monstruo de Frankenstein y al mismísimo Dr. Herbert West, mejor conocido como el Re-Animator, junto con su grupo de cadáveres reanimados (y que, igualmente vienen de otras películas de horror y de una serie de cuentos obra del canónico escritor H. P. Lovecraft), pero esa es otra historia...

Y creo que es afortunado para nosotros, los lectores mexicanos, que el primer crossover entre compañías editado por Marvel Televisa, sea Marvel Zombies Vs. Army of Darkness. Quienes hayan gustado de los excesos caníbales, gore y de muertos vivientes de la primera miniserie de los Marvel Zombies, no van a decepcionarse con esta historia, que incluso se ubica antes de los eventos sucedidos en la primera miniserie.

¿Y cómo es eso? Algunos de ustedes preguntarán. Pues no hay nada que temer, porque todo se explica claramente y, además, esta recopilación mexicana incluye el preciado oneshot Marvel Zombies: Dead Days, historia de Kirkman y Phillips (los autores de la primera exitosa miniserie) que revela las circunstancias en las que los héroes de la Tierra-2149 tuvieron su grotesca conversión a zombies, así como la presentación de momentos críticos en la reciente historia de Marvel (que han hecho palidecer a más de mil), y que por víctimas tienen a Mary Jane, la Tía May y al pobre de Jarvis.

Los Marvel Zombies, presentados por primera vez en Ultimate Fantastic Four (recordemos que Mark Millar los creó extrapolando el término “marvel zombie”, que se utilizaba para referirse a los lectores de hueso colorado de Marvel Comics), sin duda han significado una de las vueltas de tuerca más extraordinarias en la historia del cómic de superhéroes. Los ames o los odies, han llegado para quedarse, y más vale que tengas tus quesadillas de sesos a la mano para distraerlos mientras corres.