martes, 17 de marzo de 2009

José González en los brazos de Vampirella


Iniciando esta semana laboral en martes en la oficina, me recibe en internet la noticia de que el maestro José González falleció el lunes, 16 de marzo, a los 70 años y tras un coma prolongado dias atrás.
Este artista barcelonés no dibujó personaje alguno de DC o Marvel cómics; no respondió a moda alguna o tendencia mercadotécnica. Si acaso, respondió a la pulsión de una generación de geniales ilustradores españoles que trastocaron considerablemente la escena de la historieta mundial a través del trabajo que hicieron para las publicaciones del sello estadounidense Warren Comics.
En especial, y para su disgusto, González alcanzó notoriedad con su versión de Vampirella, que a través de docenas de episodios lo hicieron un clásico. En el caso de esta autor su notoriedad no fue a raíz de los personajes en que trabajó, sino que su labor hizo brillar a los personajes. Aunque su celebridad fue mayor en los años 70 a raíz de su encuentro con la exiliada del planeta Drakulon, ésta fue la misma razón por la que se alejó de la historieta y desde entonces en mayor medida se dedicó casi exclusivamente a la ilustración.
Como su colegas generacionales y coterraneos (Gonzalo Mayo, Esteban Maroto, Luis García, Isidro Munes, Luis Bermejo, Auraleón, Sanjulián), González no estaba delimitado por las piruetas Pop de la historieta estadounidense, sino más bien por la pintura clásica y vanguardista, especialmente la naturalista: en estos autores las fronteras de las viñetas estaban rotas como si se tratara de un óleo y no una página de historieta.
Un grande de la historieta se ha ido; necesitamos urgentemente más como él en la historieta contemporánea.



jueves, 12 de marzo de 2009

Special Forces


El día de ayer, miércoles 11 de marzo de 2009, llegó a las tiendas de cómics el número 4 y último de Special Forces, miniserie escrita e ilustrada por el maestro Kyle Baker, y editada por Image Comics.

En junio del año pasado escribí sobre esta serie debido a un suceso inaudito (más abajo rescato el post), y formó parte de mi lista de lo mejor de la historieta publicada durante 2008 (nuevamente, pues en 2007 el número 1 también se perfiló en esta lista): ahora caigo en que para completar esta historia Baker se llevó cerca de año y medio, y solamente unos cuantos creo que la pelamos (aunque ayer, el mismísimo gurú Tom Spurgeon, en su http://www.comicsreporter.com/ mencionó que parece finalmente que la gente comenzó a darse cuenta que ésta se trata de una gran historia). Bueno, el caso es que finalmente la historia ha finalizado, y qué magnífica es.

Baker, para quienes no lo ubiquen, es un historietista afroamericano (¡qué correcto!) que comenzó a surgir a mediados de los años 80 dibujando y entintando para varios títulos superheroicos de Marvel con una soltura que a varios nos cautivó. No obstante, este maestro dio el brinco con su novela gráfica Why I Hate Saturn, editada en 1988 por DC Comics. En ésta, Baker no sólo dejó claro el gran dibujante que es, sino igualmente el gran cronista de las neurosis y fantasías cotidianas. Desde entonces, de forma heroica este autor no se ha casado con una idea y menos ha permitido que lo logrado impida su constante experimentación. Al día de hoy, Baker suma en su obra varias novelas gráficas, tanto independientes como por encargo, colaboraciones varias para el cómic mainstream y, sobre todo, su reciente etapa con The Bakers, una serie de cómics que hacen de él y su propia familia un delicioso elenco de comicidad de altos vuelos (de hecho, este maestrazo actualmente está trabajando un proyecto de animación para la Fox con estos ‘personajes’), y todo editado por su propio sello.

En esta última etapa entra Special Forces (ya como parte de una alianza coeditorial con Image), en la que Baker crítica e ironiza sobre el ejército estadounidense, a partir del reclutamiento de un soldado autista y su encuentro con una buenérrima soldado. El desempeño de ambos soldados en manos de Baker se convierte tanto en una fuerte crítica al sistema armado gringo, en el que hasta personas ‘especiales’ han formado parte de sus filas en momentos de crisis (Baker lo documenta en la misma serie), como una explosiva y lasciva aventura de acción marcial.

Special Forces es, por igual, un espectáculo de piruetas en el montaje y la narración, y una franca queja a su gobierno y a la aún reciente irrupción de éste en Irak. La combinación que Baker hace de momentos realmente crueles y fuertes (la simple presencia del soldado 'discapacitado' en tal contexto, o el asalto de niños mutantes), con la voluptuosidad femenina y el campo de batalla como un escenario fílmico prácticamente, conforman una obra que a ratos resulta emocionante, indignante, triste, explosiva, amoral, heroica, y valiente; finalmente, Baker demuestra ser un autor genial. Special Forces es una pieza que no hay que dejar pasar; de hecho, Baker comenta que en verano estará disponible la recopilación. A continuación, el post mencionado.


¡Sí, que vayan y que chinguen a su madre!

No ustedes, amables lectores y colegas; sino unos ociosos sin futuro. Les cuento:

El día miércoles [24 de junio de 2008], mi madre me comunica que por la tarde fue a la casa la chica que se encarga de llevarnos la correspondencia (del Servicio Postal Mexicano), y que muy alterada le comentó que un paquete nuestro le había sido robado. La chica realmente alterada y preocupada quería saber si era muy importante el paquete, y si queríamos que se nos pagara de alguna forma. Explicó que el paquete era triangular y que fue extraído de la maleta donde guarda la correspondencia, cuando subió a un edificio a hacer una entrega. Mi madre le dijo que tenía que preguntarle a sus hijos, porque no sabía quién de ellos esperaba un paquete y qué decisión querría tomar. Así que la chica quedó de pasar al siguiente día (es decir, ayer jueves), a las 3 de la tarde.

Mi hermano no esperaba paquete por el momento, así que el envío era para mí. Esperaba un par de recopilaciones (MAD Archives Volume 2 y Tales From the Crypt Volume 1), así como un original del fabuloso historietista Kyle Baker (de su comic Special Forces), y el cual esperaba más tarde, pues quien me lo envío lo hizo con una semana de retraso a la marcada originalmente.

Como en ocasiones algunos libros me han llegado en envoltorios muy peculiares para que no se maltraten, pensé que el susodicho paquete contenía los dos libros y que presentaba tal forma para evitar los esquinazos.

La noche la pasé encabronado porque mis libros estaban en manos de quién sabe qué hijodeputa sin ética y principios, creo que la moral no existe. Y preocupado por la misma chica de correos, pues no había podido hablar yo con ella y supongo que estaba realmente preocupada. Yo había decidido pedir que se me pagara el paquete, en caso de que el Servicio Postal lo hiciera; si la chica lo tenía que pagar de su bolsillo, no iba a pedir nada entonces. Fue un accidente, y ya me imagino las furias con las que tienen que verse estos trabajadores. Yo he tenido la fortuna de contar con buenos carteros y, por tanto, yo no los voy a perjudicar.

Le pedí a mi mamá que le comunicara a la chica mi resolución. Y poco después de la cita, recibo una llamada de mi madre diciéndome que ¡el paquete fue encontrado! Y que no se trataba de los libros, sino ¡del original! En ese momento quise madrear a alguien, pero no supe a quién.

Entonces mi jefa me platicó la extraordinaria historia del original de Kyle Baker en Culhuacán, transmitida por Vero, la cartera: mientras el miércoles esta chica subía a un edificio a entregar una correspondencia, unos hijosdeputa del Colegio de Bachilleres (instituto que se encuentra enfrente de donde ocurrió la acción), riendo, decidieron husmear en la maleta y sacar un coqueto paquete que parecía una especie de Toblerone tamaño Monster. Lo abrieron, y como sólo vieron dentro un papel enrollado ‘sin chiste’ decidieron aventarlo sobre la calle, mientras se empujaban y reían como ‘buenos chicos’. Todo este suceso fue visto por uno de los trabajadores de limpieza que recolectan la basura en la colonia, mientras el paquete era apachurrado constantemente por los vehículos que transitaban. Entre la basura que recogió el trabajador vio que el paquete, entonces ya un cartón apachurrado, llevaba una dirección de la zona, por lo que decidió apartarlo para dárselo al siguiente día a Vero, a quien conocía. Llegó el jueves, Vero hizo su ruta y se encontró con el trabajador de limpieza, quien le entregó el paquete y quien, con dicha acción, la sacó de un apuro enorme. Ella no sabía que yo no estaba interesado en meterla en problema alguno, pero en el Servicio Postal ya le habían dicho que tenía que llegar a una resolución conmigo, y que el problema podía llegar hasta los tribunales, pues se trataba de un paquete registrado, por lo que su pérdida era un delito federal.

El original, como pueden ver ahora en la imagen arriba, presenta varias marcas de los dobleces que sufrió bajo las llantas de los vehículos, pero finalmente llegó a mis manos, tal vez no sano, pero sí salvo.

Ya lo dijo Alex Lora: “Al que obra mal, se le pudre aquello”. Así que a los estudiantes involucrados más les vale que se cuiden, porque con sus pendejadas no van a llegar lejos.

viernes, 6 de marzo de 2009

Día Cero


Pues hoy es el gran día. Hay que salir a la calle vistiendo playera con estampado de la carita feliz y su mancha de sangre (si no tienen una así, empleen el método Seymour: agréguenle una mancha de cátsup), o con una máscara de Rorschach, o desnudos y con el cuerpo pintado de azul… bueno, creo que la primera opción es la más viable.

He visto ya por segunda ocasión Watchmen y continúa impactándome. Es cierto que algunos momentos funcionan mejor en la obra original (la explicación al cierre del filme es un tanto esquemática, pero es necesaria para entender tanto elemento del compló, y bueno… desde Psycho, de Hitchcock, podemos recordar sobreexplicaciones en grandes filmes), pero igualmente hay nuevos hallazgos en el filme. Vayan a verla y den su opinión.

-En Cineteca Nacional se realizó una premiere del filme el día de ayer (Jueves 5), y para la ocasión se montó una exposición con reproducciones de algunas páginas y viñetas, en la Sala 1. El filme desafortunadamente no estará en exhibición en este espacio, pero pueden ir a Cineteca y checar la exposición (aparentemente estará un par de semanas más) y de paso aventarse una película (de hecho en dicha Sala 1, se está exhibiendo una película sueca de vampiros que parece es la ostia: Déjame entrar).

-Las parodias a Watchmen no se han hecho esperar y, al menos, he podido conseguir dos: Whatmen?!, escrito por Scott Lodbell y dibujado por Alejandro Figueroa, es editado por IDW y se trata de una parodia muy pobre. Compuesto de chistes malos y babosos, ahora recordamos porque el paso de Lodbell en los X-Men no es recordado.

En el otro aspecto, el número más reciente de MAD, el 499 con Alfred E. Neuman como Rorschach en la portada, nos presenta la esperada parodia del filme, y chiste a chiste nos recuerda porqué esta revista es un clásico. El guionista Desmon Devlin se ríe con Watchmen bien sabroso, y el dibujante Tom Richmond logra ese nivel y estilo de caricatura marca MAD, que dibujantes como Mort Drucker y Angelo Torres hicieron célebre. Y como prueba de lo brillante de esta sátira es aquel cuadro en el que Laurie amargamente le dice a Dan: “!Eres como una de esas series de cómics mega evento!: ¡Nada pasa realmente!” A lo que Dan contesta: “Creo que debí decirte que hay una Crisis en mis pantalones”. Ja ja ja ja ja ja ja.


-Alguien en cierto momento preguntó, y por si les resulta de interés: El número de este mes de Rolling Stone México, contiene la entrevista que realicé con Zack Snyder y visita a su oficina en los Warner Studios. La revista Conozca Más de este mes presenta una amplia cobertura sobre el fenómeno Watchmen y el Apocalipsis, del cual el texto principal y algunos recuadros son de mi autoría. Y ya metidos en Watchmen, chequen el interesante montaje de información que el colega Olivier Fuentes realizó en su nota de Watchmen en la revista Cinemanía de este mes, y por ahí chequen la filmografía comentada que realicé de Brian de Palma (aunque se les haya pasado meter mi crédito).

-UPDATE: Ayer mismo (Jueves 5) adquirí mi copia del primer tomo editado por Vid de Watchmen. Desafortunadamente no he tenido el tiempo para hacer la comparación de esta edición con la estadounidense original [YA LO HE HECHO]. No obstante, puedo comentar lo siguiente: el papel utilizado tanto para la pasta como para los interiores no es precisamente de muy buena calidad; la pasta es muy delgada y con variaciones en la definición de los contornos de una a otra copia, y en los interiores las variaciones en la intensidad de los colores es múltiple, hay páginas con muy buena calidad, hay otras con los colores muy bajos, y hay otras en la que incluso hay barridos en las tintas. Curiosamente, lo mejor de la edición me parece que es la traducción adjudicada a un Prof. Carlos Rivera, se trata de una traducción fiel al sentido de las palabras del maestro Moore, aunque me parece que hay varios improperios que fueron ablandados (tengo que checarlo directamente con mis copias, aunque de ser así, me parece que se trata de un patético caso de autocensura editorial) [HE COMPARADO LA TRADUCCIÓN CON EL ORIGINAL, Y NO, CREO QUE NO HAY NINGÚN TIPO DE CENSURA. AUNQUE ME PARECE QUE ALGUNAS PALABRAS HABRÍAN FUNCIONADO MEJOR QUE LAS QUE UTILIZARON, AUNQUE UNO SIEMPRE TENDRÁ SU PROPIA OPINIÓN]. Por otro lado (nuevamente tendré que checarlo con la recopilación gringa en libro), en las páginas que dan título a cada capítulo aparecen solamente el título, y los créditos de los autores están ausentes (que sí aparecieron en la edición original de 12 cómics) [EFECTIVAMENTE, LOS CRÉDITOS FUERON ELIMINADOS DESDE LA RECOPILACIÓN ORIGINAL EN CADA CAPÍTULO, Y SOLAMENTE PUEDEN VERSE EN LA VERSIÓN ORIGINAL DE MAXISERIE DE 12 CÓMICS]; no recuerdo si en la recopilación gringa quitaron esos créditos a cada tanto pues, finalmente, aparecen al principio del libro. Y bueno, algo que resulta muy molesto para los lectores que ya conocíamos la obra, es la utilización de un rotulado mecánico, pues recordemos que en la obra original el mismo Dave Gibbons se encargó de la rotulación, lo que es parte integral de la obra. Creo que un esfuerzo sobrehumano para hacer un trabajo manual en este aspecto lo habríamos agradecido mucho. Un informado texto del colega Jorge Tovalín, al final del tomo, enumera datos importantes sobre la obra, aunque creo que en este caso habría sido interesante que respetaran la integridad de la original, no incluyendo textos ajenos. Creo que esta edición hace 20 años nos habría hecho humanos más felices en México pero, a estas alturas, el bajo control de calidad mencionado puede amargarnos. Prometo poner al día mis dudas [YA LO HE HECHO. CUMPLIDO ESTÁ].


-Como algunos de ustedes sabrán, Alan Moore y su obra: Realidades construidas, es un libro de mi autoría que ya está editado por Stonehenge Books. El libro costará en librerías alrededor de 100 pesos, y por correo 65 pesos más costos de envío (saliendo así prácticamente en lo mismo en ambos servicios). El editor de éste, Sergio Santiago Madariaga, me había dicho que el libro estaría hasta fin de mes en librerías, pero afortunadamente esto se ha acelerado y tengo entendido que en el transcurso de la siguiente semana ya estará en Gandhi, El Sótano y Librerías del Fondo de Cultura Económica (para fin de mes, ésa sí, en librerías Educal). Los lectores del interior de la República tal vez quieran aprovechar el servicio por correo, y pueden checar más datos en http://www.samsaraeditorial.com/, o pedir formatos de pago y etc. a samsara.editorial@gmail.com.
Esto es algo que el talentoso narrador mexicano Alberto Chimal nos regalo para la contraportada del libro:
“El escritor británico Alan Moore es, sin exageración, un genio y un artista visionario: uno de los pocos que tenemos en este siglo XXI. Polémico, ferozmente independiente, no ha recibido aún todo el reconocimiento que merece, pero entretanto, además de que su obra —que abarca novelas gráficas y novelas en prosa, performance y más— habla por sí misma, tenemos también libros como éste, en el que Mauricio Matamoros Durán examina la carrera de Moore, conversa con él y nos revela numerosas claves de su vida y su trabajo”.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Opinión: Watchmen, de Zack Snyder


Crossover Iconoctlán / Ojos Bien abiertos
Opinión: Watchmen, de Zack Snyder
Voy en el metro de la Ciudad de México tras ver Watchmen, el filme de Zack Snyder que adapta la historieta de Alan Moore, Dave Gibbons y John Higgins, y veo sólo patrones amarillos en las formas. La carita feliz y amarrilla con un manchón de sangre se extiende frente a mis ojos en la ropa y los objetos que llevan los usuarios y en la propaganda del transporte. El amarillo sobresale ante mis ojos como si fosforeciera. Se abren las puertas y veo la gente que sale y que camina sobre el andén, cientos de colores y de combinaciones de los mismos se mueven entre la ropa. ¿Qué posibilidad existe de que alguien vista una playera con la carita feliz y el logo de Watchmen? No tengo la respuesta, no tengo la más mínima idea; sin embargo, sucede. Allí va un civil con una camisa negra y que parece decirme adiós con el estampado que lleva a la espalda: “Who Watches The Watchmen”. Les juro que es verdad.

Lo sé, estoy inmerso en el mundo Watchmen. Estoy cautivado por esta obra desde hace 15 años que la leí por primera vez, como lo estoy del resto de la obra de Alan Moore. Entonces, como muchos de ustedes –creo-, el filme de Zack Snyder me tenía nervioso, muy muy nervioso. Por un lado, deseaba no saber nada de éste, como el buen maestro Moore lo ha externado; y por el otro, quería que me hablara el buen Zack para invitarme a una función para mí solo. En un aspecto soy un purista, y en otro soy una mujerzuela barata cautiva del Pop y su mercadotecnia. Obvio, ninguna de las dos cosas sucedió, aunque finalmente la he visto ya.

Soy preservador y admirador, obviamente, de la obra maestra original; pero también, ¿saben qué? soy degustador de las buenas obras cinematográficas. Y me parece que el filme que Snyder ha realizado adaptando Watchmen es, ante todo como el propio director ha dicho, un trabajo que se ha hecho con sumo respeto hacia los autores y la obra original, además de un filme técnicamente impresionante y de una belleza visual excitante.


Durante 20 años la idea de un filme de Watchmen revoloteó en los cerebros de varias docenas de directores, guionistas y productores, muchos de ellos realmente talentosos. La idea a la que llegaban invariablemente era que se trataba de una historia prácticamente imposible de realizar en largometraje de hora y media. Es cierto, la Watchmen de Snyder dura 163 minutos, prácticamente lo doble de un filme estándar, pero finalmente es una realidad y una muy lograda.

Watchmen, la original, se trata de un complejo relato conformado por doce capítulos de 32 páginas cada uno. Doce capítulos que pertenecen a una misma historia pero que extienden las posibilidades del relato en diversos aspectos y líneas narrativas. La física cuántica, la plausibilidad de la vida y el espacio-tiempo, finalmente, son herramientas que los autores utilizan para hablar de una gran cantidad de emociones, intereses y carencias del ser humano. Esto, por supuesto, con superhéroes como protagonistas y una variación del mundo durante la conocida Guerra Fría.

Toda esa complejidad del discurso escrito está acompañada por un montaje de viñetas y un ensayo en la construcción visual que vuelven imperecedero el original, además de hacerlo una obra realmente peculiar.

Imposible trasladarla al pie de la letra al cine (la idea de Moore, de inicio, fue crear un relato cuya forma fuera única en cómic); sin embargo, Snyder y su equipo demuestran que fue posible hacerlo de manera coherente, espectacular y, en muchos aspectos, alcanzando la reverberanción plástica y escrita, así como encontrando en otras momentos, incluso, nuevos valores en lo propuesto por Moore, Gibbons y Higgins.



Es imposible trasladar la efectividad emotiva del salto temporal como es empleado por Moore en el capítulo IV: Watchmaker, o repetir el complejo montaje de espejos en las viñetas del capítulo V: Fearful Symmetry. Pero a pesar de la difícil tarea, Snyder logra transmitir el mensaje de estos momentos, y prácticamente el resto de los momentos clave del original están reproducidos.

Hay que recordar que Tales of the Black Freighter, el cómic que se desarrolla en una segunda línea narrativa dentro de Watchmen, fue correctamente separado por Snyder para explotarla como un corto animado en DVD y, sobre todo, la tan mentada presencia tentacular ha sido cambiada en el filme.

Como el mismo Dave Gibbons y Snyder lo han manifestado: a pesar de los cambios, el objetivo y forma de la historia están prácticamente intactos. Y, en suma, los cambios y variaciones fueron exigidos por el medio cinematográfico: en el original funcionan, pero al pasarlos a acción real quién sabe.
Así, el Watchmen de Snyder es una increíble traslación de un clásico al cine. De forma brillante, incluso, algunas de las omisiones en las elipsis del original son reveladas en el filme, y quedan notablemente a tono con el resto del discurso. Un ejemplo de esto es la secuencia de créditos iniciales, en la que a través de un montaje de la historia de los Minutemen hasta llegar a los Watchmen, se establece perfectamente la historia del siglo XX en esta realidad alterna, mientras escuchamos a Bob Dylan interpretar “The Times They are A-Changin”.

A mi juicio, fuera del casting de Matthew Goode como Adrian Veidt / Ozymandias (cuya actuación me parece no es mala, aunque creo sí le falta cierta presencia para llenar completamente el traje del personaje), el resto del elenco encaja perfectamente con lo propuesto por los historietistas, y tanto la puesta en escena, como los decorados y todo detalle se encuentra reproducido con una fidelidad sorprendente.

Al ver en pantalla la potencia del cinismo de Edward Blake / The Comedian, la rabia y frustración violentas de Walter Kovacs / Rorschach, la fría y espectacular omnipotencia de Dr. Manhattan / Jon Osterman, el realismo en los callejones, en los edificios o la grandilocuencia de la secuencia con la muerte de The Comedian, por ejemplo, entendemos el gran trabajo de Snyder y su equipo, pero sobre todo la fuerza formal y del mensaje de Moore y Gibbons, que espectacularmente ha pasado a otro medio.

Imposible que la Watchmen de Snyder logre reproducir todo el lirismo de la original; pero, sin duda, ha creado un lirismo propio.



miércoles, 18 de febrero de 2009

Más Watchmen y algo de Breccia


Con la novedad de que todavía ni es estrenan la adaptación fílmica de Watchmen, y en DC Comics han anunciado ya cómo planean seguir colgándose de la celebridad de la obra original de Moore y Gibbons. En realidad es normal que cualquier tipo de empresa busque estirar el éxito de un proyecto que ha demostrado ser muy exitoso, pero es inevitable dejar de verlo como algo caótico si recordamos que desde hace años Moore rompió relaciones con esta editorial, ante el mezquino interés de la editorial a partir del éxito de esta célebre novela gráfica.

En el intento por no perder a los nuevos lectores de cómics o ‘graphic novels’ que Watchmen ha traído al medio, DC implementa una campaña que iniciará en unos meses con la reedición de cinco cómics unitarios y que, bajo la identificación de After Watchmen, What’s Next? (Y después de Watchmen, ¿Qué sigue?), buscará mostrar a estos neófitos aunque interesados lectores que la historieta cuenta con más ejemplos propositivos de historieta. Estos costarán un dólar, y se trata de los siguientes títulos:

• SAGA OF THE SWAMP THING #21
• TRANSMETROPOLITAN #1
• PLANETARY #1
• PREACHER #1
• IDENTITY CRISIS #1

Con excepción del último, me parece que estos títulos realmente se tratan de historias sobresalientes y peculiares que han marcado pauta en distintos momentos y aspectos de la historieta. El Swamp Thing 21 es, tal vez, el inicio de la historieta postmoderna (entonces todavía tenía valía este término) en manos de Alan Moore; el Transmetropolitan 1 y el Planetary 1 son, ni más ni menos, que el inicio de dos de las obras más importantes de la ciencia ficción dura del nuevo siglo (aunque la primera comenzó a publicarse en 1997 y la segunda en 1999), ambas obras de Warren Ellis; la cuarta se trata del inicio de una de las historias más ricas y variadas en años recientes, a partir de los pecados mentales de Garth Ennis con Steve Dillon en los dibujos. Y pues la última, como deben saber, se trata de un inflada historia de superhéroes.

En fin, creo que la historieta estadounidense aún no logra sobreponerse del golpe creativo que Watchmen propuso hace 22 años.



-En otro orden de ideas, han sido anunciados los candidatos al Salón de la Fama de los Premios Eisner, a entregarse durante la próxima edición de la Comic-Con en San Diego, y me ha sido muy grato encontrar que entre maestros del cómic gringo como Reed Crandall, Russ Heath y el cubano Alberto Prohías (creador de Spy Vs. Spy), estén considerando para el galardón al maestrisimo Alberto Breccia. Aunque Breccia, falleció hace 15 años, me parece que es un buen gesto considerarlo para este premio. Hay que aclarar que, a pesar de que en la semblanza presente en la página de Comic-Con se marca que Breccia fue un artista argentina, en realidad nació en Uruguay, aunque posteriormente radicó en Argentina. Si se lo preguntan, la obra de Breccia no es fácil de encontrar en México, pero indudablemente varias de sus obras (como Mort Cinder, Los Mitos de Cthulhu, Perramus y Sherlock Time) son de lo más sorprendente que se ha visto en la historia del medio. A buscarlas sin duda.


viernes, 13 de febrero de 2009

Ojos bien abiertos

¿Qué creen?

En un arranque teclero abrí mi nuevo blog sobre cine: http://ojosmasqueabiertos.blogspot.com/ .

Si les late el cine están invitados.

jueves, 12 de febrero de 2009

¿Quién mira a los Watchmen en México?


Camino a mi trabajo, el día de hoy, cruzo con una fila de escolapios en el desmadre y al lado sobre un muro veo la convocatoria del concurso para que un afortunado ganador se vaya a Londres a la premier de Watchmen, el filme (y que hace unos días se menciono en este espacio).

Varias preguntas se agolpan dentro de mi masa encefálica:

-¿Cuántos de estos imberbes mexicanos leerán cómics? / ¿Cuántos de ellos sabrán que hay algo más que cómics de superhéroes? / ¿Cuántos de ellos sabrán que el filme Watchmen se basa en una historieta? / ¿Deben saberlo? / Si Vid efectivamente publica Watchmen, ¿debe anunciarlo en el resto de sus cómics? / Watchmen no es una historieta para toda la familia, ¿acaso debe de anunciarse únicamente en cómics dirigidos para lectores con mayoría de edad? / ¿Alguna editorial de libros pondría en su misma colección algún capítulo de la saga Harry Potter y American Psycho, por poner un ejemplo? [Obviamente, no] / De publicarse en México, ¿se agotaría tal edición de Watchmen? / ¿La traducción de esta edición será buena y estará bien redactada? / En México, la convocatoria mencionada es cortesía de Paramount Pictures con Cineteca Nacional y Cinemanía, en España es por parte de la misma distribuidora y el diario El País, ¿el número de concursantes en ambos países será parecido?, ¿el conocimiento sobre la obra será parecido en ambos países? / En España, de menos, al momento irán tres ediciones de Watchmen desde hace 20 años, ¿estamos tan jodidos mentalmente en México como para no haber exigido una edición de Watchmen desde hace varios años? / ¿Cuántos lectores mexicanos se habrán preocupado por conseguirse alguna edición extranjera de Watchmen en los últimos meses para conocerla antes de que llegue el filme? / Ante todo esto, ¿podrá resultar de verdadero interés en México un libro sobre Alan Moore?

Efectivamente, se trata de preguntas un tanto ociosas, pero si estamos metidos en este mundillo, entonces no lo son tanto. Un buen un amigo comparte una maravillosa anécdota en su blog: http://buhardilladelobseso.blogspot.com/2009/01/el-fin-de-la-geekez.html , en la que nos enteramos de que en EUA hasta un policía en el aeropuerto puede conocer Watchmen… dudo que en México suceda lo mismo, aunque no hay que descartarlo, digo…

Y para constatar que algo está cambiando, chéquense este elocuente texto celebratorio de la riqueza narrativa de la historieta, y en especial de Watchmen, ni más ni menos que por un columnista del Financial Times: http://www.ft.com/cms/s/2/e27d8426-f3db-11dd-9c4b-0000779fd2ac.html .

En fin, la verdad, es que apenas me está comenzado a caer el veinte de que pronto la ciudad de México y muchas otras estarán plagadas de publicidad de Watchmen: Vigilantes. Espero entonces que publicar un libro sobre Alan Moore ahora sea oportuno. Como tal vez sepan he preparado un libro al respecto: Alan Moore y su obra: Realidades construidas (www.samsaraeditorial.com), está terminado ya, y creo que la próxima semana estará ya salidito de la imprenta. Por lo pronto les dejo la portada, y espero que decidan buscarlo cuando ya esté disponible.
Mientras encontramos respuestas a todo esto, traten de leerse Watchmen.