martes, 26 de noviembre de 2013

RESEÑAS: The Shaolin Cowboy, Velvet, Mecánico de amor, Afterlife With Archie y The Sandman Overture

THE SHAOLIN COWBOY, por Geof Darrow / Publica Dark Horse / 399 centavos de dólar

Los historietifilos agradecemos la existencia de autores como Geof Darrow, genio del lápiz y la tinta quien construye sus propias reglas y condiciones. No siempre hay una historieta de él, porque su trabajo se define por el detalle dentro del detalle, exigiendo horas y horas de trabajo. Las planchas de sus obras se acercan más a las obras de un Brueghel o un Bosche que a las de sus colegas contemporáneos; aunque la excentricidad, fantasía y sinsentido del cómic nunca están ausentes de su obra. Tras el cobijo de los hermanos Wachowsky hace algunos años, este autor regresa con su inclasificable monje shaolin que se las sabe de todas todas en el arte marcial y la violencia, ahora bajo el sello de Dark Horse que con el par de números que se han publicado hasta el momento cimbra el estado de las cosas dentro de las viñetas, las páginas y de ahí al exterior del lector con mímica pura. Abriendo esta saga con un resumen escrito que puentea entre el fin de la miniserie publicada por los creadores de The Matrix en su sello Burlyman y esta nueva serie, la cascada de imágenes demenciales propuestas por Darrow tienen que leerse para creerse. Y tras la contextualización, el lector no deja de viajar con las viñetas que arrancan con una rana en el desierto, seis años después, cuando Shaolin Cowboy finalmente logra abrirse camino desde el centro de la Tierra… sí, leyeron bien. Este arranque en el desierto, de apenas unos cuantos kilómetros en el primer número, constituye un evento inolvidable donde la firma del autor al enfrentar el surrealismo atropellado en el aparente desolado terregal exige la concentración total del lector. El festín de sangre y carne seca producto del desmembramiento de zombies durante 33 páginas del segundo número puede parecer una exageración cuando en realidad es una obsesión con el detalle y el proceso de las cosas nunca antes visto. Lo que leen en este breve comentario y resumen seguramente les parece incoherente, pero a veces lo fantástico parece incoherente.

VELVET, por Ed Brubaker y Steve Epting / Publica Image Comics / 3. 50 dólares

Un thriller más por Brubaker podría parecer una exageración o necedad y dejarse a un lado. Finalmente, es algo de ambas cosas, pero eso no impide que lo propuesto en su primer número resulte hasta seductor. Como es de esperarse, durante las primeras 27 páginas de esta saga uno no puede estar seguro de nada ni puede terminar de entender qué está sucediendo en el juego de mentiras y charadas; pero cuando el oficio es innegable y las ideas no dejan de burbujear, la felicidad está frente a nuestros ojos. Un grupo de ex agentes cabrones, matan a uno y todo se vuelca para la organización, donde la asistente parece ser la más cabrona. El formato de Brubaker para esta historia y los dibujos de Epting (el genial binomio que hizo brillar hace un par de años al Captain America) reproducen un estilo de thriller setentero que hace pensar tanto en el mejor James Bond como en lo mejor del montaje de viñetas explotado por Paul Gulacy. La historia es sutil y los dibujos son simplemente preciosos.

MECÁNICO DE AMOR, por Chepe 3:16 / Edición del autor / 15 pesos

Directo de la llamada ´bella airosa´ llega un trailero panzón y en busca de amor; puesto para la acción en el camino, que lo enfrentará con mujeres y amenazas sobrenaturales y, por si lo anterior fuera poco, además, es el heredero de una respetada máscara del pancracio… Mecánico de amor, como se puede leer, es una mezcla de varios lugares comunes de la cultura popular del chafirete y la narrativa de los luchadores (cine e historieta). Esto no es necesariamente malo, simplemente podría resultar aburrido. Pero este no es el caso. La energía del historietista Chepe parece estar desbocada, aunque concentrada y con buen balance en su objetivo, que es crear un buen entretenimiento referencial. Sin meterse en problemas, la narración de Chepe se va dando como si se tratara de una plática entre cuates, brindándole frescura y dinamismo. En cuanto al trazo, parece reflejar más el estilo de los artistas estadounidenses de la escuela Image de los 90, pero con más carnita y grasita; es decir, más sabor e ironía. Hasta el momento, Chepe lleva ocho números publicados de Mecánico de amor, sostenidos por los anuncios de negocios pachuqueños entre sus páginas. Este esfuerzo autoral es uno que vale la pena leer y apoyar.

AFTERLIFE WITH ARCHIE, por Roberto Aguirre-Sacasa y Francesco Francavilla / Archie Comics / 3 dólares

La combinación del dramatis personae de Archie con zombies es algo que se antoja más ocioso que un nini, sin duda… pero si recordamos que Archie existe desde hace más de medio siglo, y que dentro de sus mitos se han dado series y miniseries con monstruos (donde no han faltado los muertos vivientes) e, inclusive, el famoso spinoff de Sabrina, la bruja adolescente, entonces la cosa ya no se nota tan ociosa, si no natural dentro de su ecosistema. Finalmente, cada lector y no lector de esta serie podrá pensar lo que guste, pero la propuesta resulta interesante. De entrada, las ilustraciones del italiano Francavilla aseguraban la buscada atmósfera, aun si el guión fuera algo insulso; pero el guionista Aguirre-Sacasa -quien desde su debut en la historieta con su acercamiento a los Fantastic Four en 4 dejó ver historias interesantes (además de que se sabe de su gusto por el género del horror, contando con Rosemary´s Baby como su película favorita)- arma una historia que, al menos en sus dos números publicados hasta el momento, conjunta la intriga y las referencias necesarias, en una historia muy bien balanceada. Jughead (Torombolo, es imposible dejar de escribirlo) y su perro Hot Dog son la semilla de la epidemia, con la ayuda de un poco de Stephen King, H. P. Lovecraft y Sam Raimi: la fórmula no podría ser menos seductora. No sé cuánto pueda sostenerse esta supuesta serie mensual, pero por el momento, esta invención es mucho muy atractiva, y nos hace pensar que este Aguirre-Sacasa es uno distinto al guionista del remake a Carrie

THE SANDMAN OVERTURE, por Neil Gaiman y J. H. Williams / Vertigo Comics / 5 dólares

La saga de Morpheus es conocida por todo lector de cómics que respete el medio. Debe saber de su riqueza narrativa y de la trascendencia autoral; de su complejidad técnica y del canon que dictó y que implica. Así, una continuación a los clásicos 75 números (más especiales), aunque sea en forma de precuela, implica diversos problemas, desde la posible carencia de interés por parte del lector hasta el peligro de convertirse en una caricatura de la excelencia que la saga logró en su momento hace varios años. Es imposible y ocioso, incluso, tratar de delinear un balance con un solo número, pero el placer que ha implicado leerlo no se puede negar ni callar. El primer número de esta serie es un placer palpitante a los ojos y al cerebro. Gaiman enreda con su prosa, uno más de sus paseos por los sueños, visitando viejos conocidos, sí, sin duda; pero sobre una alfombra tan tersa y hermosa como un sueño en cinemascope. El arranque con la flor Morpheus (que no se si homenajea o tan sólo hace pensar en el Swamp Thing de Alan Moore, en el capítulo Loving the Alien) es bello como pocas cosas en cómics recientes. Esa belleza difícil de describir, obra de Williams, se transforma y trastoca a cada página y acada viñeta. No puedo decir que su dibujo en esta serie sea más sorprendente que el realizado en la Promethea de Alan Moore, simplemente es igual de distinto y sin parecerse a otra cosa. Saber que con esta historia nos encaminamos hacia el sueño de siglos previo a la serie original parece restarle cierta fuerza al proyecto ante la certeza; pero sabemos que Gaiman está reconstruyendo la historia de su invención más grande y, hasta el primer número, se nota que su respeto y cariño por el personaje es inigualable y las sorpresas, entonces, no pueden ser pocas. Ah, olvidaba el arte de Todd Klein en los rótulos y de Dave Stewart en el color, más no se puede...

lunes, 24 de junio de 2013

Reseñas: Mobile Suit Gundam / Pacific Rim Year Zero / The Wake / John Carpenter's Asylum / Next Testament

MOBILE SUIT GUNDAM, por Yoshikazu Yasuhiko

Publica Vertical

30 dólares

Los mecha (aquellos gigantescos robots de combate que han poblado nuestras mentes vía Japón desde hace cuatro décadas) son, sin duda, una de las invenciones más rentables, impactantes y reconocibles provenientes de la nación del sol naciente. Gundam, una multiserie comenzada como anime, y continuada y expandida a manga, videojuegos, figuras de acción y cine, es un ejemplo del arte llevado al ejercicio en todos los ámbitos y formatos logrando, inclusive, que sus tópicos se apliquen en la ciencia y la cultura. El comentario al respecto valdrá la pena, entonces, en alguien más versado en el tema que quien esto escribe; y quien esté interesado al respecto puede acudir a la entrada en la omnipresente Wikipedia, para mejor referencia y numeralia.

Sólo digamos que la planeación y ramificación de esta obra multimedia es tan compleja como admirable. Y ejemplo claro de esto, es Mobile Suit Gundam The Origin, un manga que en 2005 reinterpretó la primera entrega televisiva de esta serie, y que ahora ha sido traducido al inglés en una hermosa edición en pasta dura por la editorial Vertical.

El encargado de esta encomiable tarea fue Yoshikazu Yasuhiko, diseñador original de los personajes de aquella primera serie en 1979, y quien con este trabajo busca crear la versión absoluta de estos mitos, desde una perspectiva personal y sin intromisión de productores o, inclusive, otros colaboradores. Este tipo de empresas en ocasiones son contrapoducentes pues no quedan en manos de autores lo suficientemente capaces; sin embargo, conociendo el rigor y respeto de los japoneses, podemos tener una idea del proyecto. En efecto, Mobile Suit Gundam The Origin (al menos hasta el volumen 1 que Vertical ha publicado hasta el momento) es muestra del autor como creador de una obra que persistirá al tiempo, y no como un simple producto de temporada. La historia de este primer volumen arranca algunas décadas en el futuro, cuando la población mundial ha sobrepasado los límites del planeta, provocando colonias espaciales que orbitan nuestro planeta. La tecnología Gundam surge y se aplica a partir del conflicto entre el aún orden terráqueo y las colonias que desean independizarse caos mediante. Este primer volumen, aunque desarrolla de forma magistral la psicología de sus protagonistas y traza la relación de los mismos, dedica buena parte de sus 444 páginas de 'metraje' a la presentación y desempeño marcial del robot Gundam en pleno espacio, piloteado por el protagonista Amuro Ray. La ya perfectamente identificable (aunque aún irrepetible en otras culturas) narración dilatada del anime japonés ha sido reproducida por el manga, de igual manera, en las decenas de viñetas y páginas que conforman este medio. En Mobile Suit Gundam The Origin la multiplicación de la viñeta y el detalle es aún más marcado, semejando inclusive la experiencia de la lectura a la hiperkinética del moderno montaje del cine de acción, aunque con la posibilidad de ralentizar y detenerse en el detalle de manera más orgánica. Una obra de impresionante ejecución.

PACIFIC RIM. TALES FROM YEAR ZERO, por Travis Beacham y varios artistas

Publica Legendary

25 dólares

La espera para el estreno del más reciente filme de Guillermo del Toro, Pacific Rim, se vuelve más pesada conforma nos acercamos a julio: creo que todos aquellos que tenemos gusto por la cultura pop estamos babeando desde que vimos el primer tráiler. La idea de una novela gráfica que nos ponga en antecendente sobre los sucesos del filme, se antoja como un placebo en lo que sucede el estreno… aunque no sé qué tan buena idea haya sido. Escrita por Travis Beacham (creador de la idea y del guión que provocan el filme), la novela presenta cuatro historias que trazan la situación del filme: un mundo amenazado por monstruos descomunales conocidos como kaijus (el nombre génerico que se le dio a esta figuras, de hecho, a partir de los filmes de Godzilla) y combatidos por mechas (que no robots), maquinas gigantescas conducidas por dos pilotos conectados psíquicamente. A través de las cuatro historias (unidas por la labor de una reportera, se nos presentan tanto los protagonistas humanos, como los kaijus y los mechas) se da un panorama de la situación mundial con la aparición de estos monstruos y las implicaciones tecnológicas con la aparición de los robots piloteados. Tal vez todo esto no esté tan mal (la estructura narrativa y la capacidad del guionista logran mantener el interés del lector); sin embargo, el resultado no es nada espectacular, y la utilización de varios dibujantes para las historias no logran cohesión y ninguno resulta sobresaliente (a pesar de la presencia de un ilustrador como Sean Chen).

Es más, todo esto podría hacer sentir al lector que este se trata de un proyecto hecho medio al vapor, a pesar de la portada de Alex Ross, que a varios los atraerá como moscas a la luz. Conocer estas historias de manera poco espectacular, creo que me ha apestado un poco la curiosidad del filme.

THE WAKE, por Scott Snyder y Sean Murphy

Publica Vertigo

3 dólares

Este año, Vertigo cumple dos décadas de existencia. En este momento, fuera del dibujante Mark Buckingham (encargado actualmente de construir buena parte del universo de Fables), todos los autores que actualmente laboran en Vertigo pertenecen a generaciones posteriores. Esto no es bueno ni malo. Simplemente es necesario el surgimiento de nuevas autores para Vertigo, mientras las lecciones de los ‘fundadores’ de Vertigo se encuentran delineando en la actualidad al cómic comercial.

Scott Snyder, el popular guionista de Batman, se hizo de un nombre en Vertigo, con American Vampire, y actualmente es una de las piedras angulares en la remodelación del sello. Snyder regresa a este subsello de DC Comics con la maxiserie The Wake, ilustrada de inmejorable forma por Sean Murphy (ese trazo que aparenta un bosquejo y guarda gran detalle y espectacularidad). La verdad, fuera de que se trata de una historia de un mundo postapocalíptico inundado que intenta sobrevivir entre nuevas interacciones animales y criaturas monstruosas, no entendí gran cosa. Vamos, es el primer número y las cosas apenas se están presentando. Por lo pronto, el epílogo de cien mil años atrás, me dejó muy intrigado.

JOHN CARPENTER’S ASYLUM, por Bruce Jones y Leonardo Manco

Publica Storm King Productions

4 dólares

De la misma forma en que a mucha gente le molesta se involucre al cómic con el cine, en muchas ocasiones también es molesto que metan casi con calzador a autores de cine en páginas de comics, y terminen prestando su nombre únicamente para que se terminen produciendo historietistas de segunda o de tercera clase. Yo pensé que eso, más o menos, iba a ser el caso de este título (bueno, en realidad, aún no estoy seguro de que no lo sea, pues aún no entiendo qué tanto estuvo involucrado John Carpenter); afortunadamente ha sido todo lo contrario. Los autores de esta saga (que espero dure una buena cantidad de números) son el escritor Bruce Jones y el dibujante Leonardo Manco. Por separado, ambos cuentan con grandes momentos en el cómic de horror, e inclusive puedo asegurar que en el género en sí (Jenifer, Twisted Tales, Hulk, Hellstorm, Hellblazer), y la combinación de ambos en esta historia no se ha quedado corta. En John Carpenter’s Asylum nos encontramos con el choque de un detective de la policía de Los Ángeles y un sacerdote que se dedica al sucio trabajo del exorcismo, ese es el conflicto prácticamente y el resto ya es cuestión de talento y, sobre todo, oficio del par de maestros historietistas. Con un número hasta el momento, aún no puede darse un veredicto; sin embargo, la intensidad dramática y los elementos para explotar el género ya están ahí bien puestos. Realmente espero que esta serie se desarrolle plenamente.

NEXT TESTAMENT, por Clive Barker, Mike Miller y Haemi Jang.

Publica Boom Comics

4 dólares

La más reciente encarnación de Hellraiser, editada por Boom Comics, arrancó con mucha garra, pero por ahí del número 5 la cosa comenzó a caer fuertemente (de hecho, los primeros números estuvieron dibujados fenomenalmente por Leonardo Manco, mencionado en la reseña previa), y me parece que la serie ya no se compuso. Ahora hay una nueva serie de los cenobitas escrita por Brandon Seifert (cocreador del magnífico cómic Witchdoctor) y aunque la cosa fue mejorando, no me quedaron muchas ganas de seguir leyendo comics coescritor por Clive Barker para Boom Comics. Sin embargo, leí el primero de Next Testament, que Barker coescribe con Mike Miller y, este primer episodio editado hasta el momento ha sido una lectura muy interesante. Anunciada como una serie de 12 números, podemos imaginarnos entonces que la cosa está un poco más controlada, por lo cual no será necesario extender o acortarla. Si en Hellraiser el punto nodal es la búsqueda del máximo placer, en Next Testament parece tratarse de la búsqueda del todopoderoso por parte de un excéntrico individuo. El creador resulta una fabulosa entidad multicolor que ha llegado para ponerle fin y orden al caos terrenal. Hasta ahí sabemos por el momento, y la primicia e inicio son muy alentadores. Las ilustraciones de Haemi Jang concretan un sobresaliente juego cromático en la figura de la deidad, imagen que es producto de los experimentos con la pintura por parte del propio Barker.

jueves, 21 de marzo de 2013

John Constantine y yo

Hijo de un padre... ¿alcohólico, golpeador o ambos? y una madre que lo quiso abortar (mientras su hermano gemelo nonato intentó ahorcarlo con el cordón umbilical), es comprensible entonces que Jonh Constantine sea considerado por muchos como un hijo de la chingada y más. Ya no sólo desde el vientre, sino desde generaciones y maldiciones de sangre atrás, John estuvo marcado para vivir como un paria; pero también como un salvador. Mago, chamán, brujo, demonio, curandero, asesino, embaucador, raboverde, y demás milagros lleva colgados en su sucia, rancia y apestosa gabardina color caqui. Vaya usted a saber qué fue o es realmente John Constatine… lo cierto es que lo voy a extrañar. Digo que lo voy a extrañar, porque desde hace más de dos décadas lo conozco, y desde hace 20 años precisamente leí sus crónicas en HELLBLAZER, cómic que ahora ha sido cancelado, para trasladar a John a otras tierras que parecen muy limpias para él . Con él recorrí todas las calles de Londres, oscuros lugares de toda Gran Bretaña, y hasta tuve una inolvidable y desquiciante estadía en un presidio estadounidense sin olvidar, por supuesto, las batallas en Louisiana al lado de Swamp Thing, y de ahí a otras dimensiones y al mismo Infierno.

Precisamente, a John Constantine lo conocí una tarde de 1990 o 1991 en las páginas de una edición española de Saga of the Swamp Thing. Sus bocanadas de humo y su rasposa ironía me resultaron pesadas; pero después entendí que sus virtudes eran mayores que mi incapacidad para surtir con gente pesada. Emulo físico de Sting, John salió de las páginas de Saga para coronarse con su propio cómic mensual a partir de 1987. Durante casi 26 años, John se hizo acompañar de varios de los mejores cronistas del arte secuencial: Delano, Gaiman, Morrison, Ennis, Campbell, Jenkins, Azzarello, Ellis, Carey, Digle, Milligan; y sus retratistas siempre estuvieron a la vanguardia: Ridway, Alcala, Buckingham, Mckean, Lloyd, Pugh, Simpson, Dillon, Phillips, Manco, Leon, Bermejo, Zezelj, Bond, Corben, Frusin, Camuncoli, Murphy. John, efectivamente, fue concebido con ángel… o demonio, si se le quiere ver así. Alan Moore (Dios entre nosotros) lo concibió, y los artistas y comparsas Steve Bissette, Rick Veitch y John Totleben lo moldearon. No pudo haber sido mejor.

Durante ese tiempo, John peleó con todas las legiones y grados de demonios, ángeles, hechiceros y males encarnados. Venció al mismo cáncer con una transfusión de sangre demoniaca, y hasta encarnó en un bar londinense, según el mismo Moore declaró en alguna ocasión. Durante todos esos encuentros hubo más de un muerto, muchos de ellos muy cercanos a él, pero la humanidad y la vida misma logró permanecer.

Aunque enfrentado a lo más negativo y poderoso de la Tierra y el Inframundo, John siempre se mostró incólume durante tres décadas. Esta semana perdió finalmente la batalla, y de Vertigo -el subsello alternativo y contestatario de DC Comics- pasó al Universo DC en un nuevo título, CONSTANTINE, en el que ni fumar en la portada se le ha permitido… Vivimos tiempos aciagos.

Prendamos una veladora por el bien de John… y el nuestro. En algún momento deberá regresar a la oscuridad, y entonces, estaremos mejor.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Las lecturas de cómic que más disfruté durante 2012

Y heme aquí, el mero día último del 2012, intentando hacer recuento de lo leído durante el 2012. Sin duda, ha sido uno de los años con menos lecturas que he tenido, acumulando cómics, libros y revistas en bolsas y en cajas, en espera de que llegue el día en que mis ojos las devoren finalmente. Si a los intentos de recuentos y balances siempre los demerita el alcance adquisitivo y los gustos personales, la cosa puede perder aún más sentido cuando los tiempos para leer fueron pocos.

La presencia omnipresente del cómic de superhéroes y la alternancia de la historieta aledaña a ésta y de autor, siguieron funcionando como siempre. Un crecimiento importante en el cómic digital (tal vez, sería más correcto llamarlo cómic leído digitalmente) parece ser, sin embargo, el cambio importante durante 2012. Aunque somos cientos de miles los que continuamos leyendo cómics impresos en papel, la inmediatez y acceso económico al cómic digital, sin duda, ha comenzado a crear nuevas formas de acceso a la lectura de cómics en todo el mundo.

Pero lo que me trae a estas líneas, es mi intento por dar un balance de lecturas. No creo que hayan hecho falta grandes obras, creo más bien que me hizo falta conseguir y leer varias (lo nuevo –o publicado recientemente en el mercado anglosajon- de autores como Glyn Dillon, Shigeru Mizuki, Sergio Toppi, por ejemplo).

Sin embargo, creo que sólo puedo mencionar una sola obra que sí me impresionó sobremanera: Building Stories, la más reciente recopilación de Chris Ware, una historia de vida compleja en sus recovecos y, sobre todo, en las formas y formatos que Ware utiliza y crea para desplegarla. Podría definirse simplemente como una caja que guarda varias publicaciones en distintos formatos, pero más que eso, se trata de una exploración del medio como laboratorio de narrativa, crónica, e ilustración en la cual continúa demostrándose que en el papel queda campo por explorar, y a pesar de la avanzada digital. Aunque esta obra se encontraba ya agotada desde mediados de mes en Amazon y demás librerías virtuales, les recomiendo que no la dejen pasar en su segunda edición.

Tras esta obra, disfruté endiabladamente la lectura y las ilustraciones de títulos como Hawkeye (Fraction y Aja, Marvel Comics), Batman (Snyder y Capullo, DC Comics), los últimos números de Scalped (Aaron y Guera, Vertigo), The Rocketeer: Cargo of Doom (Waid y Samnee, IDW), Hellblazer (Milligan, Camuncolli y Bisley, Vertigo) y Daredevil (Waid, Rivera, Marvel). Y otras lecturas como Saga (Vaughan y Staples, Image), Love and Rockets Volume 5 (Hernandez Brothers, Fantagraphics), Prophet (Graham y varios, Image), Action Comics (Morrison y Morales, DC Comics), The Manhattan Projects (Hickman y Pitarra, Image), Fatale (Brubaker y Philips, Image), Swamp Thing (Snyder y Paquette, DC Comics), Animal Man (Lemire y Pugh, DC Comics) y The League of Extraordinary Gentlemen: Century (Moore y O’Neill, Top Shelf Press), Punk Rock Jesus (Sean Murphy, Vertigo), también fueron intensas.

Como siempre, las recopilaciones, rescates y ediciones de lujo, siempre ocupan un momento importante del año. Las Artist’s Edition de Born Again (Miller y Mazzuchelli, Marvel/IDW), Alien (Goodwin y Simonson, Titan Comics) y The Muck Monster (Wrightson, IDW) son verdaderas bellezas.

Y por último la reedición de obras cumbre como Adolf (Tezuka, Vertical) y Nausicaä (Miyazaki, Viz), creo que nos ayudarán a ser lectores más exigentes y, probablemente también, creen autores más exigentes consigo mismos.

En resumen, espero tener más tiempo para leer durante el 2013.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Soy quinceañero profesional de la historieta

Si ya pasaron por Ojos bien abiertos (que esperan, pues...), tal vez sepan ya que este año cumplí 15 años en el periodismo de manera profesional. Y, como era de esperarse, mis primeros textos versaron sobre cine, historieta y música. En mayo del 97 comencé en el unomásuno (fue buen diario, ¡de verdad!), y de ahí me seguí en varios diarios más y revistas (fiu... realmente han sido varios).

Por aquella época era muy poco lo que se escribía sobre cómics en los medios nacionales. Algunas cosas en las secciones culturales de El Universal y La Jornada, algunas cosas en revistas como Complot y Piedra Rodante, y los nombres siempre eran los mismos: Everardo Ferrer, Martín Arceo, Ernesto Priego, Jorge Grajales, y yo me les uní en ese 97.

Hoy las cosas son muy distintas, el acceso a los medios es un poco más sencillo, el internet ha permitido que existan opiniones de todo y por parte de todos (aunque esto, en muchas ocasiones, sólo entorpezca la comunicaión), y así es que hoy nos encontramos con una sobreoferta de información.

El camino pues ha sido un esfuezo constante, y aquellos primeros textos aún los recuerdo como si fuera ayer(cliché, sin duda, pero en verdad que recuerdo cuando fui a hablar y se los entregué al maestro Huberto Bátis, en el caso del unomásuno; y en el caso de El Nacional, recuerdo que me dijeron que mejor les escribiera de cómic, porque en cine ya tenían a Leonardo García Tsao, como diciendo: "Ni preguntes, niño pendejo").

En fin, le bajo al rollo, y dejo las imágenes (disculparán la resolución, pero es lo mejor que tengo hasta el momento).

El texto de Spawn, aparecido el 31 de mayo del 97, en el suplemento Sábado del unomásuno, fue el primero que escribí sobre cómic...

...y le sigue uno de From Hell, que debe ser de junio de ese mismo año, y aparecido en el mismo suplemento...

...el tercero es el único que escribí para el extinto diario El Nacional, y apareció en las páginas de su sección Cultura, el 16 de julio del 97, y es sobre The Dark Knight, que acababa de ser publicada por Vid.

Ya llovió...

miércoles, 2 de mayo de 2012

DORORO, por Osamu Tezuka

DORORO, por Osamu Tezuka

Vertical Inc.

25 dólares

A Osamu Tezuka no sólo se le recuerda por haber creado grandes sagas en manga –con lo cual sería suficiente-, sino igualmente por hacer de su misma obra una escuela e, inclusive, un género distintivo, y con el cual vino a revolucionar la narrativa, con ello abriendo las puertas para otra revolución, ahora en el anime.

Nacido en Osaka, Japón, el 3 de noviembre de 1928, Tezuka se matriculó en Física, con una especialización en Medicina; a los 20 años decidió dejar su carrera profesional por el manga, y aunque no fue el primer creador de este medio, sí fue quien le dio distinción a esta historieta haciendo de la misma un género internacional al brindarle efectos dramáticos y psicológicos, tomados directamente del modo del cine francés y el cine alemán expresionista. Desde luego, esos ojazos negros distintivos de los personajes de los manga se le deben a Tezuka.

Fue así que el manga comenzó a definirse por sagas larguísimas que comúnmente llegaban a sobrepasar las mil páginas. Todo esto ha llevado a conocer a Tezuka como el “manga no kamisama”, es decir, el ‘Dios del Manga’ y cuyos logros y propuestas han logrado que exista un museo en su nombre. Tezuka falleció en 1989.

En 2007, DORORO fue adaptada al cine en acción real y se convirtió en un hitazo en Japón. Y es ahora gracias al sello Vertical, que podemos leerla en Occidente a través de su traducción al inglés. En 2008, esta obra fue publicada en tres tomos, y ahora que ésta se encuentra agotada ha sido rescatada en un sólo volumen que sobrepasa las 800 páginas.

Aunque por título este manga lleva el nombre del ladronzuelo coprotagonista, la historia realmente se centra en la cruzada de Hyakkimaru, un ronin que anda en busca de 48 demonios que llegaron a un acuerdo con su padre, un samurái que prometió dividir entre ellos los miembros corporales de su hijo a cambio del poder sobre todos los reinos del lugar. Hyakkimaru se acompaña de un supuesto ladronzuelo, el mentado Dororo, y con éste como aliado va destruyendo a cada demonio con la esperanza de recobrar miembro por miembro de su cuerpo.

La aventura de Hyakkimaru, entonces, es una excusa maravillosa para que Tezuka desarrolle una historia de acción muy disfrutable, en la que el héroe combate a varios yokais, aquellos espíritus de la naturaleza y objetos que han poblado la ficción japonesas desde hace varios siglos.

De cierta forma, esta serie recuerda un poco a la saga de Alef Thau, de Alexandro Jodorowsky y Arno, en la que el personaje central es un joven sin brazos y piernas en busca de la iluminación. No obstante, DORORO precede por casi dos décadas a la mencionada serie. Cuarenta años después de su concreción (se serializó entre agosto de 1967 y julio de 1968), DORORO puede ser vista finalmente por nuestros ojos.

“Nadie nace completo”, reza el lema de esta obra, y la realidad de Hyakkimaru es metáfora para el lector. Hyakkimaru no sólo debe ir destruyendo demonios sino, igualmente, comprenderse a sí mismo: a cada monstruo que derrota, éste queda grabado en su cuerpo con cada miembro que regresa a su lugar de origen, y que le permite comprender más su ser y su derredor.

Efectivamente, DORORO funciona como un relato de descubrimiento, en el que Hyakkimaru va entendiendo y construyendo su mundo conforme integra su cuerpo y su ser. Por el otro lado se encuentra Dororo, un personaje explosivo, que puede ser grosero o simpático, y que contrapuntea la iluminación hacia la que parece ir Hyakkimaru conforme se va integrando, pues el ladronzuelo siempre está concentrado en la acción y los madrazos, y difícilmente pone atención otra cosa, incluso en su propio y real sexo.

Es así que por un lado está el festín de acción, y acompañándolo se encuentra el discurso sobre el aprendizaje. Hacia el final de la historia la construcción y montake de las viñetas parece volverse más común, haciéndonos creer en cierto momento que la lectura ha caído. Sin embargo, igualmente recordamos que estamos ante una lectura que está pensada para toda la familia, y entendemos entonces la grandiosidad de Tezuka, quien de una historia supuestamente infantil hace toda una épica.

miércoles, 18 de abril de 2012

Entrevista con Dan Braun, editor de CREEPY

Si se quiere hablar de la historia del cómic de horror, necesariamente, fundamentalmente –y a la par de EC Comics-, se debe hablar de Creepy y Eerie (y tal vez Vampirella), publicaciones surgidas a finales de los años 60, y que durante casi tres lustros se convirtieron en impactantes tribunas de buenas historias (una buena cantidad inolvidables) y de dibujantes extraordinarios. Publicadas por el sello Warren, fueron proyectos iniciados por James Warren, uno de los editores de cómics estadounidenses más aventurados y dispuestos a buscar y proponer caminos y formatos inesperados de la historieta estadounidense.

En estos títulos se le dio tribuna y energía a artistas fenomenales de distintas latitudes del planeta y de diversas generaciones, creando un esfuerzo editorial que al día de hoy continúa siendo un gran hallazgo. Artistas como Joe Orlando, Alex Toth, Steve Ditko, Bernie Wrightson, Richard Corben, Alex Nino, Sanjulián, Luis García, José María Bea, Auraleón, Gene Colan, Rudi Nebres, Esteban Maroto, Isidro Munes, Jeff Jones, y escritores como Bruce Jones, Roger Mackenzie, Don McGregor, Doug Moench y por supuesto, entre otros, el gran Archie Goodwin (quien también editó los títulos) administraron fenomenalmente una inspiración que creó una especie de ánima editorial muy sobresaliente.

Recientemente, Dark Horse ha revivido este espíritu desde hace un par de años con Creepy, y en un par de meses más podremos ver la rencarnación de Eerie. Reproduciendo algunos clásicos, y generando nuevas historias y sustos a partir de sangre más contemporánea (algunos de los autores que han desfilado ya por los 8 números que hasta ahora se han podido leer de Creepy, son David Lapham, Joe R. Landsdale, Jason Alexander, Hilary Barta y Kelley Jones), este esfuerzo editorial encabezado por Dan Braun ha ido consolidando su propio formato y generando una nueva generación de lectores cautivos, que se suman a los de generaciones previas.

La siguiente es una entrevista que realicé vía internet con Dan Braun, editor a cargo en la actualidad de Creepy y próximamente Eerie.

Con "With The Lurking Fate That Came to Lovecraft", que aparece en el número 8 de Creepy,me parece que los temas creados por el nigromante de Providence, y él mismo como personaje, aparecen por primera vez durante la nueva época de Creepy; anteriormente me parece que la adaptación de Bernie Wrightson a "Cool Air" había sido el único acercamiento al Universo de Lovecraft en la historia de Creepy. ¿Qué tan popular es la obra de Lovecraft con las nuevas generaciones?

La obra de Lovecraft claramente aún posee la posibilidad para provocar una profunda resonancia con las “nuevas generaciones”. Su trabajo es imperecedero. Es un corpus literario que provoca un terror primordial en quienquiera que lo lee. El culto a Cthulhu tiene muchos seguidores y adaptadores. Las ideas y el deseo por involucrar a Lovecraft con la publicación vienen desde la creación de este nueva etapa de Creepy, pero no había tenido una propuesta que tuviera sentido. La de Moench fue la correcta porque estaba totalmente desarrollada, y el equipo editorial (Brendan Wright, Sierra Hahn [editores junto a Dan] y yo mismo) respondió de muy buena forma desde el principio. Estaba claro que se trataba de algo especial, además de que se trató de un concepto que no cualquier autor pudo haber desarrollado. Moench lo tenía concebido claramente.

¿Fue "The Lurking Fate That Came to Lovecraft" una propuesta directa de Moench y Jones, o fue algo que tú como editor propusiste? ¿En general, cómo es tu trabajo en Creepy: le propones historias a creadores, recibes las historias y te encargas de buscar un artista, ellos vienen a ti ya con todo realizado?

Esta fue una historia propuesta totalmente por Moench. En un brillante e inspiracional golpe, Brendan y Sierra involucraron de nueva cuenta a Kelley Jones con su antiguo colaborador de Batman. En general recibimos propuestas sin filtro alguno, aunque para algunos números, como el 6 y el 7, quisimos una mayor presencia de monstruos, por lo que le propusimos a autores con los que queríamos trabajar que propusieran algunas historias refrescantes de monstruos. Mi favorita fue "MUD", por Joe y Keith Lansdale. Nosotros hacemos que los artistas machen con las historias, esa es la parte divertida. En algunas circunstancias algún equipo viene a nosotros con una propuesta, pero preferimos en el nivel editorial seleccionar al dibujante para cada historia.

Han pasado casi tres años desde la resurrección de Creepy: ¿Cómo ha sido la respuesta de parte de las nuevas generaciones de lectores, y cuál ha sido el feedback de los antiguos lectores?

Los antiguos lectores la odian y los nuevos lectores también… sólo bromeo. Los antigüos lectores están contentos de ver a grandes como Angelo Torres, Wrightson y Corben contribuir con trabajo nuevo, eso los emociona y a nosotros también; pero creo que los antiguos lectores también se han deleitado con algunos de los artistas que están surgiendo, mientras que los nuevos lectores están siendo introducidos a algunos grandes clásicos, como Torres, de quien tal vez sólo han llegado a escuchar. La respuesta en general ha sido muy positiva. Me gustaría que pudiéramos recibir un poco más de cartas de odio, pues son más divertidas de responder.

La trascendencia de Jenifer [sobre esta historia pueden leer un post dando un clic] así como la misma obra de Wrightson y Bruce Jones en la historia del cómic de horror, es central. ¿Qué opiniones y pensamientos de los fans y lectores de Creepy has tenido respecto a esta historia en especial?

Parece que se trata de la preferida de los fans más acérrimos, y en lo personal me parece se trata de una de las mejores, o tal vez la mejor historia de la época original de Creepy. Los nuevos lectores quedan horrorizados por ella, como debe ser, y los lectores antiguos que recuerdan haberla leído cuando tenían 14 años, siguen sorprendidos por la fuerza que posee la historia. Yo fui un gran fan de los cómics de DC de 52 páginas en los primeros años de los 70, donde obtenías muchas reimpresiones. Y con ese espíritu lo estamos haciendo ahora. Nuestros cómics son de 48 páginas, que es el doble del estándar de la industria actual. Jugamos con presentar 3 originales y dos reimpresiones, o cuatro y una reimpresión, aunque la manera en que mezclemos lo viejo con lo nuevo estará bien pensado y curado.

¿Veremos el regreso de Wrightson y Jones con nuevas historia para Creepy? ¿Y qué hay acerca de nuevas historias de otros autores clásicos de la época antigua, como Roger Mckenzie, Don McGregor, Neal Adams, Alex Nino, Josep Bea, Luis García, Howard Chaykin, Rudy Nebres, Esteban Maroto…?

A nosotros siempre nos ha gustado Wrightson… y nos encantaría ver nuevo material de Jones. Y tenerlos de nueva cuenta juntos, bueno…ese es un sueño… Maroto, Nebres, Adams, por supuesto… aunque Adams es un hueso duro… es difícil de obtener. Aunque debería de ponerlo con algún escritor joven y ponerle de nuevo un reto. Él escribe gran parte de su propio trabajo, y nadie le dice qué es bueno y qué es malo. Tengo una gran tristeza de que Gene Colan muriera antes de que pudiera realizar una historia nueva y completa para nosotros. Le propuse mi historia del número 2, "Human Nature", y estaba realmente motivado para ilustrarla, y me dijo que era la mejor historia que leía en años (tal vez a todo mundo le decía eso), pero se enfermó y ya no pudo hacerla. Conseguimos a Greg Ruth, que hizo un trabajo fenomenal, pero siempre me pregunté cómo lo habría hecho Colan. Ah, sí: y un sí para Nino. Lo conocí el año pasado en San Diego y platicamos, tenemos que encontrar algo perfecto para él, tal vez sea en Eerie.

Y qué hay de autores contemporáneos, sería muy bueno ver en Creepy trabajo de autores como Scott Snyder, Jeff Lemire, Jonathan Hickman, Johnen Vazquez, Brian Azzarello, Leonardo Manco, John Paul Leon, Tom Cooker, Sean Murphy, Duncan Fegredo, Jason Aaron, Kyle Baker (sus ilustraciones y tu historia para este número son muy buenas, pero una obra dibujada y escrita por él sería enorme). Y bueno, sería una maravillosa pesadilla ver también en Creepy nombres como los de Moore, Miller, Delano, Milligan y Ennis.

Tener a Azzarello, Ennis, Cooker, Moore (¿Alan or Stuart?[por supuesto me refiero a Alan, sin demeritar el trabajo de Stuart Moore, un guionista y editor a quien sin duda le debemos mucho]) y Kyle Baker podría ser simplemente fantástico, y podríamos matar por tenerlos aquí. Estuve aterrorizado como nunca cuando descubrí que Baker estaba dibujando mi historia de Loathsome Lore para el número 8. ¡¡Rockea!! Casi todos los creadores en el número 8 son nuevos en Creepy. Brendan y Sierra son increíbles, y habían estado esperando el momento para reunir a estos artistas. Tienen un verdadero talento, y todos creemos que con Creepy 8 hemos alcanzado un nuevo logro.

Y bueno, en este número reciente de Creepy, el buen tío Creepy da las buenas nuevas de la inminente aparición de Eerie. ¿Qué tienes preparado para esta resurrección? ¿Podrías adelantar algunos nombres o títulos de historias para el número 1? Sinceramente, nunca vi una diferencia de contenidos entre Creepy y Eerie, sólo las mismas grandes historia en ambos, pero ¿si existe alguna diferencia entre ambas, podrías darme algunos detalles?

Estamos diseñando artificialmente Eerie para que sea un cómic de CF Horror, y menos en la vena de un cómic de horror tradicional como Creepy. Lo primero que tenemos en el lanzamiento es una historia de David Lapham titulada “A Robot For Your Toughts”, que presenta la clásica insanidad del autor. A mi me encantó, predigo que el mundo también lo hará. Luego tenemos una por Christopher Taylor, que nos dio la historia del payaso en Creepy 6. Y en ésta está haciendo lo que parece una muy tradicional historia ala Weird Fantasy de EC, aunque pronto desemboca en algo más. Eerie será un cómic de 24 páginas para comenzar. Pero mira que realmente serán unas páginas espectaculares.

¿Cómo miras el estado del horror en el gusto actual del lector de cómics? ¿Es complicado continuar con una línea como Creepy y Eerie, de horror clásico, y encontrar a sus lectores, cuando la violencia del horror como Crossed (que me gusta mucho, por cierto), pareciera el presente del horror?

Creemos que Creepy define el estado del horror actual en base a la excelencia, y no de excesos de horror a cada momento. Y aunque no somos alcahuetes de moda alguna, sin embargo, habrás notado que nos vamos a los extremos de la violencia cuando lo queremos o lo necesitamos. Aunque eso siempre es dictado por la historia, no por la táctica de construir una historia en base a algunas viñetas gore espectaculares, intentando llamar a eso una historia coherente. Creepy es un producto de primer nivel; siempre lo ha sido y siempre lo será.

¿Hay más planes para Creepy y Eerie?

Demasiados para mencionarlos a todos (aunque estén atentos para la pronta aparición de Eerie presents EL CID, el tomo Eerie Presents Richard Corben Creepy collection en verano, con más de 300 páginas, y la recopilación de Creepy Comic Book #5-8. Y al momento, estamos platicando sobre una colección de historias de Wally Wood que, en lo personal, me motiva mucho.