viernes, 8 de enero de 2010

Luna Park, de Kevin Baker y Danijel Zezelj

Luna Park, por Kevin Baker y Danijel Zezelj
DC / Vertigo Comics
25 dólares



Aunque Coney Island está cerca sólo de los neoyorkinos –obviamente-, millones de terráqueos hemos sido marcados por la magia de este lugar a través del cine. Por nombrar sólo tres filmes: Annie Hall (Woody Allen, 1977), The Warriors (Walter Hill, 1979) y Angel Heart (Alan Parker, 1987), nos han dejado bien claro que aquella región de Brooklyn rodeada por agua y tamizada por una rueda de la fortuna es terreno fértil de historias. Lo que tal vez no entendemos claramente quienes somos ajenos al lugar, es que los parques de diversiones hace prácticamente un siglo fueron ahí algo realmente único, ofreciendo diversión y perdición a miles de inmigrantes.

Luna Park (DC/Vertigo Comics, 2009), novela gráfica escrita por el estadounidense Kevin Baker e ilustrada por el croata Danijel Zezelj, utiliza Coney Island como escenario y catarsis de una historia de extranjeros y violencia histórica. En ella, el protagonista parece ser Alik, un inmigrante ruso que tras desventuras en el ejército se agazapa en Coney Island como mercenario. Pero ahí, los vicios, el escenario y, sobre todo, los recuerdos disparados por las visiones de un mundo artificial entre juegos y luces, crean un relato cifrado que al final cobra un sentido impactante y casi apocalíptico.

Baker, novelista histórico y de ficción, con esta obra realiza su primera inmersión en el medio historietístico, una especie de relato noir que crece en calidad con el trabajo de Zezelj. El escritor ha explicado que las visiones históricas de los norteamericanos y los rusos son opuestas, a pesar de presentar las mismas carencias: los primeros son pesimistas y se avergüenzan de su legado, mientras que los estadounidenses hablan de manera optimista de su historia, a pesar de las grandes carencias y la gran cantidad de sangre que han derramado. Esa dicotomía, asegura, puede verse reflejada en Coney Island, un lugar que inició el siglo pasado entre grandes luces, colores y seducciones en tres parques de diversiones, que a mitad de siglo terminaron siendo lugares plenos en vicios y consumiéndose entre llamas. Luna Park era uno de ellos.




Alik, inmiscuido en el submundo de Coney Island y absorbido por drogas, una presencia femenina que se repite por épocas y un pasado histórico asfixiante, es el prototípico protagonista del thriller de la posguerra. Sus días transcurren entre el desencanto y el desamor, entre pesadillas y recuerdos de una vida que recorre épocas y lugares, desde Asia hasta América. La confusión y desventura de Alik durante la novela es oscura e incluso repetitiva, como es costumbre en este tipo de relatos; ese paso denso, por supuesto, no decrece, pero sí alcanza una contundencia hacia al final cuando Alik entiende su legado y condición: ante eso, la historia (y, por supuesto, los actos que la escriben) nos ha enseñado que la aparente única solución es el derramamiento de sangre.

Todo eso es convertido en fuerza brutal por la potencia en las imágenes de Zezelj, un artista en la historieta como pocos hoy día. En gran medida, los mundos trazados por Zezelj en su obra se descubren a partir de sombras. Es una visión oscura y fría de una belleza alucinante.

Los mundos de Zezelj se construyen tan sólo con papel, tinta negra y pinceles; el color ha sido agregado en América para su entrada al mercado. Así, vemos que densidades, volúmenes, superficies, ambientes y todo lo demás que construye nuestra realidad esta reproducido en su integridad por Zezelj. Afortunadamente, coloristas de notable talento, como Dave Stewart en Luna Park, han sido fichados para acercarse lo más posible a la visión del artista croata.




La obra de Zezelj se haya repleta de personajes que perpetran actos heroicos en escenarios donde estos ya no permiten su celebración, de un ecosistema oscuro en el que la vivencia se ha convertido en sobrevivencia, y en el que la belleza ha aprendido a surgir entre grises y melancolía.

Todo eso, por supuesto, montado en narrativa gráfica de primer orden, en la que encuadres, viñetas y la sucesión de éstas se dan como si se tratara de la obra de un cinefotógrafo inmaculado.

La Coney Island evocada por Zezelj resulta así en un escenario de decadencia y seducción compartidas, que da paso como parte de la misma pesadilla-sueño a las visiones de guerra histórica y desamor destinado que forjan las vidas de un mundo mestizo.

Las obras de arte plásticas de Zezelj nos hablan de un mundo real; de individuos vacilantes, aunque dispuestos a buscar la felicidad, en un mundo cochambroso y derruido por el tiempo y sus habitantes.

Cada página construida por Zezelj es un respiro de vida, en su intensidad y todo lo que en ella logró capturar. Que esta obra se la dedique a Edvin Biukovic (otro fenomenal ilustrador croata, muerto prematuramente a los 30 años en 1999), nos habla de la vitalidad que guardan las obras de estos dos grandes autores, y del legado que las ideas en papel pueden guardar.

Luna Park es agobiante y espectacular.


*En un par de días regresen a Iconoctlán para checar una entrevista con Danijel Zezelj.

4 comentarios:

RST dijo...

Afortunadamente tuve la oportunidad de leerlo y concuerdo con que es uno de los mejores comics del año pasado. Lo que me gustaría preguntarle es que si usted no sabe cuál es el medio de selección de los ómnibus que saca Marvel, ya que me quede esperando el año pasado el último de la etapa Lee-Kirby en los Cuatro Fantásticos y ni señales para este año, y ni se diga de uno (o varios) que recopilen la etapa de Romita en Spider-Man. Por último que opina de la labor que Jonathan Hickman está realizando en el mencionado cuarteto, ya que he leído opiniones encontradas, y con esta crisis no quiero gastar mi dinero en vano

Luis Sopelana dijo...

Me encanta el trabajo de Zezelj, tu reseña acaba de meter este libro a mi lista de compras próximas…

¡Ooooh, entrevista! No puedo esperar. ¡Saludos!

Morningstar dijo...

RST, qué bueno que tuviste interés y oportunidad en leer Luna Park. Los criterios de selección de las editoriales en ocasiones son muy oscuros, sobre todo si hablamos de un Omnibus, que implica un costo muy grande. La verdad, no tengo idea para cuàndo tengan planeado el tercer omnibus de los F4 de Lee y Kirby, supongo que es cuestión de meses (pero creo que hay mucho material bueno allá afuera para que mientras agunates la espera). Y bueno, a mi el trabajo de Hickman me gusta mucho. he de decirte que lo que está haciendo en los F4 me parece que va un poco lento, pero aún así me gusta mucho (y con la historia sobre la supuesta muerte de Galactus que iniciará en el siguiente número, tal vez nos encontrarmeos ante material muy recomendable). Saludos

Luis, qué gusto saber que la obra de Zezelj también te acalambra. Yo no termino de disfrutarla cada que la veo. Y bueno, la verdad creo que la entrevista te resultará de interes.

Saludos.

Hunter dijo...

Directo a la lista de deseos. Aunque no conozco el trabajo de ambos autores, este post a despertado mi interés en ello. Las imágenes tienen cierta belleza y encanto que sin duda a de ser otra experiencia ya con el formato físico en las manos. Por eso y mas le agradezco por estas recomendaciones.