viernes, 9 de enero de 2009

VR: Crooked Little Vein

VR: Crooked Little Vein, de Warren Ellis (Harper Collins / John Morrow)

Del baúl de los recuerdos de Toquedequeda.net (al que no sé cuánto le queda), les combido la siguiente reseña:

En 1994 adquirí el número 18 de Hellstorm. Mi capital no me permitía comprar más allá de 3 o 4 cómics al mes (trabajaba ya para ello, y 3 o 4 cómics son poco por supuesto para un iconófago). Los dibujos de Leonardo Manco en este título me habían llamado ya mucho la atención, pero el nombre de Warren Ellis, el guionista, no me decía nada. Con ese número 18, sin embargo, finalmente decidí arriesgarme, invitado por una portada realizada por P. Craig Russell.

Se imaginarán mi sorpresa cuando me encontré con un cómic absolutamente satánico e irreverente bajo el sello de Marvel Comics: la historia y el dibujo eran de primer nivel y en un sentido opuesto totalmente a lo que se veía entonces en toda la escena del cómic de superhéroes. Ellis fue una revelación total, cercana –de verdad- a la revelación que Alan Moore fue cuando presentó su primer número de Swamp Thing en DC Comics, diez años atrás (1984), precisamente.

El caso es que fue el primer paso de Ellis en el cómic estadounidense, y ya nada fue igual: un ojo clínico para lo más absurdo y vergonzoso de la sociedad, humor negro, inteligencia para la ciencia ficción más arriesgada, historias peculiares, capacidad diabólica para acabar y reconstruir iconos y grandes dotes para el diálogo son, entre otras cosas, lo que este autor ha brindado a la historieta en los últimos quince años.

Y ahora, tras deconstruir superhéroes y crear frescas propuestas para el medio, Ellis nos presenta su primer ejercicio narrativo en formato conservador: Crooked Little Vein.

Esta novela (editada por Harper Collin / John Morrow) no es extraña en lo absoluto al discurso del autor en la historieta, aunque la traición de formatos (de historieta a novela) resulta importante. Protagonizada por Michael McGill, la novela de 288 páginas es un thriller de ciencia ficción inmediata, plena de sucesos y personajes grotescos.

McGill, es un investigador de cuarta en Nueva York, imán de toda clase de mierda –como él mismo lo dice. Un día aparece un hombre de negro, flanqueado por otros hombres de negro, quien resulta ser el secretario de Defensa de los Estados Unidos y le ofrece medio millón de dólares para buscar “la otra” constitución gringa -una supuestamente alterna a la que manda en la actualidad dicho país-, y la cual Richard Nixon dio como pago a los favores sexuales de una china. La pasta de esa Constitución inédita, forrada en piel de extraterrestre, está hecha con material de un meteorito y se encuentra calibrada para producir una resonancia difícilmente identificable por el hombre, pero que obliga a cualquiera cercano a ella a leerla.

Y desde luego, que ahí comienza una cruzada a través de lugares insanos de EUA para localizar este documento. Entre otras cosas, Ellis nos habla de perversiones harto raras, como el Bukkake (eyaculación múltiple en la cara), la Macroherpietophile (deseos por intercabiar fluidos reproductores con Godzilla), o una peculiar afición de algunos machos por inyectarse una solución salina en sus testículos para crecerlos descomunalmente (aunque un ejemplo femenino, en los labios inferiores, también se presenta).

Esta novela, sin embargo, me parece que no llega a los niveles de originalidad logrados por Ellis en algunos capítulos de Transmetropolitan, Planetary o la misma Hellstorm. A ratos parece que Ellis intenta demasiado llamar la atención de un público nuevo con toda una serie de datos freaks; pero recordemos, finalmente, que esa inquietud malsana por trastocar la conciencia del lector con ideas extrañas siempre ha estado presente en su obra . Además, el medio definitivamente resulta distinto al del cómic, y ahí está la distinta apreciación.

Algo novel de este trabajo es que Ellis –a través del protagonista- se da tiempo para hablar de amor. ¡Algo inesperado en el autor!

De toda la historia, uno de los momentos que me parecen más interesantes, es aquel en el que McGill corre con la suerte de sentarse frente a un asesino en serie durante un viaje en avión. Tras la identificación a partir del diálogo, ambos intercambian opiniones de vida, marcadas por sus respectivos oficios, y el carnicero comenta lo siguiente:
“I don’t want to kill her.
But then I don’t want to shit and eat. But in the order to live I have to do it” (No quiero matarla. Pero tampoco quiero ir a cagar o comer. Y para sobrevivir tengo que hacerlo).

El caso es que esta novela, que fue construida a partir de información extraña que Ellis fue recabando en sus sitios web –ahora desaparecidos- dyepunyhumans y theengine, es muy recomendable. Por supuesto, sólo está en inglés, y ahora si que está en chino llegar en alguna ocasión a ver alguna traducción al español.



8 comentarios:

El señor Stark dijo...

Suena muy interesante, siendo fan de Warren Ellis y la ciencia ficción hardocre no puedo dejarla pasar, aunque creo que mi bolsillo sufrirá, aunque tomará un rato encontrarla.

Baudolino dijo...

En el ahora muerto toquedequeda creo que habia echo usted mencion de esta novela señor Matamoros, sin duda suena muy interesante, y tambien complicada de adquirir por estos rumbos. Habra que buscarla bien, pero de que hay que leerla, hay que leerla si uno gusta de las obras de Ellis.

el zorro de las nueve colas dijo...

don maestro sensei matamoros, usted se merece ser el nuevo editor de comics en mexico, de veras jejejeje

Blackheart dijo...

Preacher Matamoros:
Es bueno recordar las viejas glorias...
Y los buenos comics sobre todo los del buen Warren,todavia añoro los tiempos de toque de queda por lo menos ahi teniamos respuesta del editor y nos regocijabamos con los podcast.
**God Moore...MAKE SOME NOISE!!!**

Morningstar dijo...

Hola a todos. Supongo que de vez en cuando seguirà cayendo este libro a las tiendas de cómics de importación, y reciéntemente se sacó una edición austera que debe andar por los 10 o 12 dóalresres.

Mr. Blue dijo...

Suena bien la novelita. Creo que mi trabajo preferido del mencionado autor, sigue siendo Planetary aunque ya me habías recomendado Hellstorm (y no la he conseguido-comprado-leído).

Ganghis dijo...

Gracias por la recomendacion sr. Matamoros.
Por cierto lei su articulo para Cinemania, en la seccion de Directores. Muy buenas criticas pero uuummm ¿realmente considera que todas las peliculas de Sam Raimi son buenas o es que no lo publicaron completo? Sam Raimi hizo The Quick and the Dead y no incluiste A Simple Plan, una buena pelicula.

Morningstar dijo...

Don Blue, igualmente Planetary es de mis favoritos de Ellis (junto a Transmetropolitan, The Authority y Hellstorm, además de otras cosas que no son tan conocidas y que también son muy buenas (como Druid, Lazarus Churchyard, Desolation Jones). Saludos.

Ganghis, gracias por checar el mencionado texto de Raimi. Efectivamente, como apuntas, faltaron tales dos filmes y uno más de baseball. La situación es que en dicha sección tengo chance de entregar lo que a mi consideración sea digno de mención, por bueno o malo; y pues lo que mencioné me parece lo más sobresaliente de Raimi (por supuesto The Quick y Simple Plan, son buenos filmes, pero me parece que lo que escogí es lo más sobresaliente, y si los hubiese incluído habría estado más colgado todo lo que escribí). Y bueno, las que pongo como indispensables realmente así se me figuran. Saludos.